En un contexto donde el Gobierno nacional insiste en el “déficit cero” y relega la obra pública, la Cámara Argentina de la Construcción de Córdoba advierte sobre las consecuencias de no invertir en infraestructura.
Horacio Berra, presidente de la entidad, alerta que el supuesto ahorro de hoy se transformará en mayores costos mañana, y que sin rutas transitables, redes energéticas ni viviendas sociales es imposible pensar en un país competitivo.
Berra sostiene que la inversión en infraestructura es “ineludible” para cualquier proyecto de país competitivo. “Hace 12 años que lo venimos diciendo: si queremos competitividad, las vías fluviales deben ser navegables, las rutas transitables, las redes eléctricas y de gas en funcionamiento. Y, además, está la infraestructura social, como las viviendas para quienes no tienen acceso al crédito, donde ningún privado invertirá porque no es rentable”, explicó.

En este sentido, marcó una diferencia clara entre obra pública e infraestructura: “La ejecución es la misma, lo que cambia es la fuente de inversión. No se puede pensar seriamente que toda la inversión la haga el sector privado, porque eso no pasa en ningún lugar del mundo”.
Déficit cero y el riesgo de “perder capital”
En relación con la política nacional, que pone a la obra pública bajo sospecha y privilegia el déficit cero, Berra reconoció la importancia del equilibrio fiscal, pero alertó sobre un aspecto que considera invisibilizado: “No mantener la infraestructura existente es una pérdida de capital terrible. Y no es una pérdida lineal: lo que hoy se ahorra, mañana se multiplica en costos de recuperación. El supuesto ahorro se paga después con más dinero, más costos logísticos y, lo que es peor, con vidas humanas en rutas deterioradas”.
Además, cuestionó la paralización de obras ya iniciadas, que no solo detiene la inversión, sino que encarece su reactivación debido al vandalismo y al robo de materiales.
Empleo y actividad en Córdoba
En el plano provincial, Berra se mostró más optimista: “Dentro del mal momento nacional, en Córdoba tenemos obra. Estamos entusiasmados”.

Si bien el empleo en la construcción se había estabilizado en los últimos meses, el inicio de estas obras comienza a reflejarse en nuevos puestos de trabajo. “El gremio ya lo percibe informalmente y en dos meses lo confirmarán las estadísticas oficiales”, indicó.
El dirigente insistió en la necesidad de pensar la infraestructura como un bien de capital que requiere cuidado continuo. “Una vivienda, un auto o una ruta necesitan mantenimiento. Si se posterga, la recuperación es cada vez más cara. Todavía estamos a tiempo de revertir la tendencia si se invierte en mantener lo que ya tenemos”, subrayó.
Para Berra, la discusión no debería reducirse a un dilema entre gasto o ahorro, sino a una visión estratégica de desarrollo: “La inversión en infraestructura no solo impulsa la competitividad, también mejora la calidad de vida de los ciudadanos. Negar eso es condenar al país a perder oportunidades”.





