Un reciente relevamiento de Randstad Argentina identificó cuáles serán las carreras con mejor salida laboral en 2026 y confirmó una tendencia que ya se consolida en el mercado: tecnología, salud, ingeniería y sostenibilidad concentran la mayor demanda, mientras que las áreas tradicionales que incorporan habilidades digitales ganan protagonismo.
El informe advierte que, en un contexto de transformación productiva acelerada y fuerte impacto de la digitalización en todas las industrias, definir qué estudiar en 2026 se convierte en una decisión estratégica tanto para jóvenes que ingresan al sistema universitario como para profesionales que buscan reconvertirse.
Según el análisis de la firma especializada en talento, existen 12 carreras con alta empleabilidad y salarios competitivos en Argentina, impulsadas por la evolución tecnológica, la economía digital y la transición hacia modelos productivos más sostenibles.
“La vocación y los intereses son fundamentales, pero también es clave evaluar la demanda futura de cada profesión y mantener una mirada flexible. La formación de grado es solo el punto de partida de un proceso de aprendizaje continuo indispensable para sostener la empleabilidad”, afirmó Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay.

Las 12 carreras con mayor proyección laboral en 2026
El relevamiento detalla las disciplinas que concentran mayor demanda por parte de las empresas:
1. Ingeniería.
En todas sus ramas mantiene alta empleabilidad en sectores productivos, tecnológicos y energéticos. Los ingenieros son valorados por su capacidad de optimizar procesos, reducir costos y liderar proyectos complejos.
2. Marketing Digital.
La transformación digital consolidó la necesidad de expertos en posicionamiento online, performance, branding digital y análisis de métricas, perfiles clave en un mercado cada vez más competitivo.
3. Enfermería.
Presenta demanda sostenida y prácticamente pleno empleo en hospitales, clínicas y empresas de salud, con múltiples posibilidades de especialización.
4. Programación.
El desarrollo de software continúa entre los perfiles más buscados. El descalce entre oferta y demanda —especialmente en perfiles senior— sostiene niveles salariales competitivos.
5. Data Science y Analítica de Datos.
Las compañías priorizan la toma de decisiones basada en datos, lo que impulsa la búsqueda de especialistas en Business Intelligence y analítica avanzada.
6. Logística y Supply Chain.
El crecimiento del comercio electrónico aceleró la profesionalización de la gestión de almacenamiento, distribución y cadena de suministro.
7. Ciencias de la Computación.
Incluye áreas estratégicas como inteligencia artificial, ciberseguridad y automatización, fundamentales en la digitalización empresarial.
8. Energías Renovables.
La transición energética abre oportunidades en eficiencia energética y desarrollo de proyectos de energías limpias.
9. Negocios Digitales.
Combina tecnología y gestión empresarial para impulsar procesos de innovación y transformación organizacional.
10. Economía y Finanzas.
En un contexto de volatilidad, se demandan perfiles con expertise en gestión de riesgos, inversiones y tecnología financiera (FinTech y blockchain).
11. Biotecnología.
Con aplicaciones en salud, agroindustria e industria farmacéutica, integra ciencia y tecnología en un sector con creciente dinamismo.
12. Ecología y Ciencias Ambientales.
Ganan relevancia ante el avance de políticas de sostenibilidad y mitigación del cambio climático.

Aprender a aprender, la competencia diferencial
Más allá del listado de carreras, el informe pone el foco en una habilidad transversal: la capacidad de actualización permanente.
“El mercado laboral está en constante transformación y la velocidad del cambio tecnológico obliga a actualizar habilidades de manera continua. Más que elegir una carrera para toda la vida, la clave pasa por desarrollar la capacidad de aprender y reinventarse”, agregó Ávila.
En un escenario donde la automatización, la inteligencia artificial y la transición energética redefinen sectores completos, la empleabilidad en 2026 no dependerá únicamente del título universitario, sino de la combinación entre formación técnica sólida, habilidades digitales y adaptación al cambio.





