La industria metalúrgica profundizó su deterioro hacia el cierre de 2025. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad registró en diciembre una caída interanual del 7,1% y una contracción del 1,3% respecto de noviembre, consolidando un escenario de debilidad que atraviesa a todo el sector.
Con estos datos, la metalurgia finalizó 2025 con una baja acumulada del 0,9% frente a 2024, año que ya había estado marcado por una fuerte contracción del 12,1%. Aun así, el nivel de actividad se mantiene un 19,8% por debajo de sus máximos recientes, lo que dimensiona la magnitud del ajuste que enfrenta la industria.
Uno de los indicadores más preocupantes es el uso de la capacidad instalada, que se ubicó en apenas 44%. Se trata de un nivel comparable al registrado durante los meses más críticos de la pandemia, entre marzo y junio de 2020, y que da cuenta de la fuerte subutilización del aparato productivo.
El deterioro fue generalizado en los principales subsectores estratégicos. La fundición encabezó las caídas con un retroceso del 19,8% interanual, seguida por maquinaria agrícola (-8,5%), equipo eléctrico (-7,1%), autopartes (-5,8%) y bienes de capital (-5,4%). La única excepción fue el segmento de carrocerías y remolques, que logró un crecimiento interanual del 1,5%.
Desde ADIMRA advirtieron que la situación actual se da incluso en comparación con un año ya muy negativo. “El cierre de 2025 muestra un retroceso incluso frente a un año ya muy regresivo como fue 2024, lo que pone de manifiesto las dificultades que atraviesa la industria metalúrgica”, afirmó el presidente de la entidad, Elio Del Re.
El dirigente también puso el foco en el frente externo y en el impacto sobre la producción local. “El nivel de importaciones crece a un ritmo superior al 70% interanual y golpea de lleno a la producción nacional, en un contexto de consumo en marcado retroceso, configurando un panorama preocupante para el sector y el empleo industrial”, sostuvo.
El informe refleja además un desempeño negativo en las principales provincias metalúrgicas del país. Buenos Aires lideró las caídas con una contracción del 9,2%, seguida por Córdoba (-8,6%), Santa Fe (-7,3%), Mendoza (-2,0%) y Entre Ríos (-1,6%).
En materia laboral, el empleo metalúrgico registró una baja interanual del 2,5% en diciembre, aunque se mantuvo sin cambios respecto de noviembre, lo que refleja un freno en el ajuste, pero en niveles de ocupación más bajos.
Por último, el frente externo volvió a jugar en contra del sector. Durante 2025, las importaciones de productos metalúrgicos crecieron 18,9% interanual, mientras que las exportaciones cayeron 10,4%, profundizando la presión sobre la producción local y limitando las perspectivas de recuperación en el corto plazo.





