En un escenario marcado por la alta rotación, la escasez de perfiles calificados y una competencia feroz por captar profesionales, el mundo tecnológico enfrenta uno de sus grandes desafíos: fidelizar al talento. Las compañías ya no se preguntan solo cómo atraer, sino cómo lograr que los especialistas en tecnología quieran quedarse.
Desde ManpowerGroup, a través de su unidad especializada en talento IT, Experis, advierten que la clave no está únicamente en mejorar las propuestas salariales. “Aunque la retribución económica es importante, no es suficiente para asegurar la permanencia. Hoy los talentos tech buscan mucho más: propósito, crecimiento, flexibilidad y reconocimiento”, afirman.
Más allá del sueldo: qué buscan los talentos tech
El primer paso para construir vínculos sólidos con este tipo de perfiles es comprender qué los motiva. Según el relevamiento de Experis, además del salario competitivo, los factores determinantes son:
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Proyectos desafiantes con impacto real. Los profesionales tecnológicos quieren saber para qué hacen lo que hacen. Entender cómo su trabajo incide en el producto, en el negocio y en los usuarios les brinda motivación y sentido.
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Autonomía y capacidad de decisión. Sentirse parte de la construcción, poder experimentar, equivocarse y aprender, alimenta su compromiso.
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Aprendizaje continuo. Lejos de ser un simple beneficio, es una expectativa central. Invertir en su formación —con cursos, certificaciones, hackatones o rotación interna— es un gesto de fidelización que muestra interés genuino en su desarrollo.

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Flexibilidad real. Trabajo remoto, horarios adaptables y jornadas de desconexión ya no son diferenciales, sino condiciones mínimas. Las empresas que mantienen estructuras rígidas corren el riesgo de perder talento frente a otras más abiertas y confiadas.
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Reconocimiento y evolución profesional. Dar visibilidad a los logros, ofrecer feedback claro y permitir el crecimiento (tanto técnico como de liderazgo) evita el estancamiento, una de las principales causas de fuga.
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Buena cultura organizacional. Un entorno de trabajo colaborativo, con jerarquías planas, diversidad, y una cultura “no tóxica”, es altamente valorado. El clima laboral importa tanto como los beneficios.
“Las empresas deben dejar de pensar en retener ‘por miedo a que se vayan’ y enfocarse en construir lugares donde las personas realmente quieran quedarse”, sostienen desde Experis. La diferencia es sutil, pero poderosa: no se trata de aferrarse al talento a toda costa, sino de generar condiciones genuinas de permanencia.
Qué hacer frente a la escasez de perfiles
La demanda de talento IT supera ampliamente la oferta. Frente a este desajuste estructural, desde ManpowerGroup proponen dos estrategias complementarias:
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Ampliar el radar. Dejar de buscar solo al “candidato ideal” y abrirse a perfiles con potencial, incluso si no cumplen todos los requisitos técnicos.
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Formar talento propio. Invertir en programas de reskilling (reconversión de habilidades), upskilling (perfeccionamiento) y formación interna permite cubrir posiciones críticas con personas que ya conocen la cultura y el negocio.
“Ser una organización que apuesta por el aprendizaje y el desarrollo profesional no solo atrae, también fideliza. Porque no hay mejor propuesta de valor que crecer dentro de una empresa que también crece con vos”, concluyen.





