Saber hacia dónde querés encaminar tus finanzas es clave para no perderte en el camino. Así como al planificar unas vacaciones primero se elige el destino y luego el medio de transporte, en el mundo de las inversiones es fundamental definir los objetivos y entender cómo medir el rendimiento. Según el asesor financiero Matías Daghero, muchos inversores en Argentina se equivocan en este punto sin siquiera saberlo, cometiendo errores que pueden costar caro.
Los cuatro niveles de error más comunes
Daghero identifica cuatro niveles de error entre los inversores argentinos, dependiendo de su grado de educación financiera.
Nivel 1: Medir en pesos sin considerar la inflación
El primer grupo mide sus ganancias en pesos, sin tomar en cuenta la pérdida de poder adquisitivo. Son aquellos que celebran vender un auto a $1.500.000 más de lo que lo compraron, o los que se entusiasman con tasas de interés como la del 37% anual que ofrecen los plazos fijos. Sin embargo, si la inflación mensual supera el 3,08% que rinde el plazo fijo —como ha ocurrido en los últimos meses—, el inversor en realidad está perdiendo dinero en términos reales.

Nivel 2: El invencible dólar de Doña Rosa
El segundo grupo mide su éxito en dólares billete: si invirtieron US$ 10.000 y hoy tienen US$ 10.100, creen que ganaron. Sin embargo, Daghero advierte que tampoco consideran el deterioro del poder adquisitivo en dólares. Ejemplifica con la entrada a Disney, que costaba US$ 20 en los años 90 y hoy supera los US$ 170, o el precio de los autos, que también subió notablemente en dólares.

Nivel 3: Ajustar por inflación de Estados Unidos
Un error más sofisticado, pero también equivocado, es comparar el rendimiento en dólares contra la inflación de Estados Unidos. Esto tendría sentido para alguien que vive y consume en ese país. Pero para un argentino, que enfrenta una inflación mucho más alta, no refleja la verdadera pérdida o ganancia de su poder de compra.
Nivel 4: El verdadero objetivo: vencer la inflación argentina
El nivel más avanzado es aquel de los inversores que miden su rendimiento comparándolo con la inflación de Argentina, tanto en pesos como en dólares. Para hacerlo correctamente, Daghero explica que no basta con mirar la inflación en pesos: también hay que considerar la devaluación de la moneda utilizando el dólar MEP como referencia.
Por ejemplo, en 2024 la inflación en pesos fue del 118%, la devaluación del dólar MEP fue del 17%, y el resultado final muestra que la inflación en dólares de Argentina fue del 86,32%, muy superior a la inflación de Estados Unidos (2,49%).
La perspectiva histórica
Daghero también comparte un análisis de largo plazo: entre 2003 y 2017, Argentina acumuló un 249% de inflación en dólares, frente al 36% de Estados Unidos. Aunque hubo años de deflación en dólares debido a fuertes devaluaciones del peso, la brecha volvió a ampliarse en los últimos tiempos.

La conclusión es clara: para medir correctamente el rendimiento de las inversiones, los argentinos deben considerar el impacto de la inflación local y la devaluación, tanto en pesos como en dólares. Solo así podrán saber si realmente están avanzando hacia sus objetivos financieros.





