Grupo Pilagá nació como una empresa ganadera, familiar y originaria de Luque. Actualmente, elabora productos que son comercializados en Córdoba, en otras provincias y en el exterior. El nombre, es originario de la histórica Cabaña Pilagá que fue adquirida en un 100% por Agrolam y luego adoptó su denominación actual.
“Con un origen industrial, la familia comercializaba en distintas provincias en el norte del país y en ese ir, el fundador, Alberto Miretti veía como se ampliaba la frontera agrícola y así empezaron a invertir en campos y emprendió en el norte de Córdoba, después en Santiago del Estero y empezó a dedicarse a la agricultura, después a la ganadería. Sus hijos, se fueron sumando, y luego, incorporan a través de la compra de esta Cabaña Pilagá que se dedica a la genética bovina y adquiere el nombre del Grupo Pilagá”, señala Paola Carreño, líder del proyecto de Pilagá Carnes en diálogo con Punto a Punto.

En el 2020, se inició una nueva unidad de negocios, denominada Pilagá Carnes. “Esto es sumamente interesante porque es volver a lo industrial, al hecho de agregar valor, que estaba intrínseco en el espíritu de la familia”. «De la producción primaria agrícola, producción primaria ganadera y producción primaria de reproductores desde la genética, incorporamos y vamos hacia el consumidor con la carne proveniente de esa producción ganadera y agrícola y también de la misma genética. Entonces, se integra toda esa unidad de negocios desde la genética hasta las manos del consumidor. Y eso es importantísimo, porque es volver a ese espíritu industrial, para obtener cortes envasados al vacío y en cajas que son para exportación a distintos destinos y a consumo interno».
El expertise está enfocado en mercados de nicho. “Nos gusta introducir la marca y trabajar con partners locales y esto no es menor porque no estamos hablando de exportación masiva a distintos destinos como hacen muchos, si no que nuestra estrategia comercial tiene que ver con introducir la marca y acompañar a nuestros partners en eso”, remarca la gerenta.

Pilagá Carnes comercializa sus productos en Arabia Saudita, Italia, Países Bajos, y actualmente se hacen envíos mensuales a España y a Estados Unidos.
Vale mencionar que si bien se hacen envíos marítimos, también se realizan envíos aéreos. Actualmente se exportan de dos a tres toneladas mensuales que van a España y cuatro a Estados Unidos. En este aspecto, Carreño señala que “no se puede dar un número cerrado ya que con el contenedor marítimo se altera todo porque van 25 toneladas, pero sí se puede decir que tenemos planificado un año de exportación aérea”.
Pero el dato distintivo de la firma ganadera es que puede trazar todo su proceso productivo y hacer un seguimiento interno de su producción a través de todos los eslabones que la componen, “En esto somos pioneros, porque con la tecnología unimos trayectoria e innovación, permitiendo la trazabilidad ampliada de blockchain”, remarca Carreño.
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De esta forma, el cliente puede estar en cualquier lugar, escanear la etiqueta y conocer toda la procedencia de los cortes, como así también saber dónde se originó el corte que fue elegido por el cliente, por qué establecimientos y campos pasó, en qué frigorífico fue faenado, entre otros aspectos.
Vale mencionar que esta tecnología se aplica desde hace tres años. “Pilagá Carnes tiene su razón de ser en el blockchain”, subraya la directiva.
Por otra parte, Carreño comenta que están trabajando en dos programas. Por una parte el Programa Carbono Cero, que implica la medición de todos los campos para saber qué impacto se genera con la medición de la huella de carbono. Y por otra parte, la empresa ya se encuentra trabajando con la última reglamentación de la Unión Europea y la demanda de alimento libre deforestación que comenzará a ser aplicado el próximo año.
“Estamos con estos dos programas porque creemos que tenemos que dar respuestas a la Unión Europea, no sentarnos en una grieta si está bien o mal lo que piden, sino reconocerlo y ya que hacemos bien las cosas, demostrarlo”.





