La construcción atraviesa uno de los momentos más desafiantes de las últimas décadas. Según CAMARCO, la paralización de obras públicas, la falta de financiamiento y la caída de la inversión privada configuran un escenario crítico que golpea tanto a empresas como a trabajadores en todo el país.
“Reafirmamos nuestro compromiso con el país, con sus instituciones, con sus trabajadores y con cada argentino que espera que la infraestructura sea una herramienta de inclusión, progreso y equidad. La construcción no es solo una actividad económica: es una expresión concreta de la voluntad de creer, de proyectar futuro y de construir sociedad”, señaló la CAMARCO.
Desde el sector detallaron que el freno en las obras públicas por parte del Gobierno “genera pérdidas económicas, frena servicios esenciales, compromete la competitividad y aumenta la deuda de infraestructura”.
Además, agregaron que la construcción privada “también está paralizada”, generando un “impacto” en el empelo y la economía. “Cuando la construcción se detiene, se resiente todo el entramado productivo”, advirtieron.
La falta de inversión fue otro eje en el que pusieron una crítica, ya que “agrava la ‘deuda de infraestructura’” y se ve reflejada en “rutas deterioradas, energía obsoleta” y “puertos sin modernización”.

“Este déficit eleva el ‘costo argentino’, resta competitividad, limita el desarrollo regional y compromete el futuro productivo. La infraestructura social (viviendas, hospitales, escuelas, agua y saneamiento) es esencial para garantizar derechos y dinamizar la economía. Sin embargo, no se han solucionado los contratos frenados ni las deudas del Estado con empresas por proyectos ya ejecutados”.
Frente a este panorama, el Consejo Federal propone ocho ejes estratégicos para ordenar las prioridades del sector y promover un desarrollo con visión de largo plazo.
- Reactivar las obras paralizadas que estén avanzadas en porcentajes significativos.
- Reconocer la deuda que posee en los organismos del Estado.
- Armar un plan federal de infraestructura con horizonte a largo plazo.
- Crear mecanismos mixtos de financiamiento al sector privado.
- Fomentar herramientas que promuevan el desarrollo inmobiliario y permitan las condiciones para la ampliación de los créditos hipotecarios.
- Crear políticas de transparencia y eficiencia en la ejecución de obras.
- Fortalecer las capacidades técnicas de los gobierno locales.
- Promover el empleo formal y la capacitación en oficios vinculados a la construcción.





