Las inversiones inmobiliarias en Córdoba se convirtieron en una tendencia creciente entre los inversores porteños. ¿El motivo? Una combinación de factores que van desde ventajas económicas hasta decisiones personales vinculadas a mejorar la calidad de vida. A medida que Buenos Aires se vuelve más compleja en términos de rentabilidad y costos, muchos ponen la mirada en esta provincia mediterránea, que ofrece oportunidades concretas para diversificar el patrimonio inmobiliario.
De acuerdo a un análisis de Zonaprop, uno de los principales atractivos de Córdoba es la diversidad de su matriz económica. Con sectores agrícola, industrial, de servicios y un ecosistema pujante de tecnología e innovación, la provincia ofrece un contexto favorable para la inversión. Esta solidez macroeconómica local genera mayor previsibilidad y seguridad para quienes buscan colocar capital en ladrillos.
Infraestructura y conectividad en crecimiento
La buena conectividad de la ciudad capital, con un aeropuerto internacional y una extensa red vial de más de 66.000 km, facilita los desplazamientos y hace más atractiva la inversión. Además, la existencia de parques industriales impulsa la llegada de nuevos residentes que demandan viviendas, alimentando así el mercado de compra, venta y alquiler.

Comparativa con Buenos Aires: precios, rentabilidad y nuevas dinámicas
Córdoba ofrece una ventaja clave frente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el precio por metro cuadrado. Mientras que en CABA ronda los US$ 2.269, en Córdoba se ubica en los US$ 1.214, según el último Reporte Index de Zonaprop. Esto habilita operaciones más accesibles y mayor potencial de revalorización.
“Lo que empezamos a evidenciar es que los valores a la venta ya no bajan a los ritmos de antes. En dos años la desaceleración había alcanzado un 40%. Hoy el mercado de alquileres se reactivó y eso repercute positivamente en la compra-venta”, señala Gabriel Battioni, director de Battioni Real Estate.
Además, los alquileres en Córdoba son hasta un 36% más baratos que en Buenos Aires, lo que resulta atractivo para quienes invierten para renta. Actualmente, la rentabilidad anual se ubica cerca del 6%, y se espera que este valor aumente con la normalización de contratos y ajustes del mercado.
Oferta abundante, precios negociables
Aunque el mercado cordobés muestra un alto stock de propiedades publicadas, solo una pequeña porción logra captar el interés real de los compradores.

“Menos del 8% del stock tiene interacción efectiva. Muchas propiedades deben ajustar sus precios al nuevo contexto. El poder de negociación hoy está del lado del comprador”, explica Marcos Marchi, de Prisma Propiedades.
Esta situación genera un terreno fértil para oportunidades de compra, especialmente para inversores que llegan con mayor liquidez o una visión estratégica a mediano plazo.
Barrios cerrados y vida en las afueras: el nuevo deseo residencial
La descentralización se impone. La demanda de barrios cerrados y lotes en las afueras de la capital cordobesa crece sostenidamente. “Hoy los precios de la tierra en un country parten desde los US$ 80.000 y hay casas que superan los US$ 400.000, muchas adquiridas por compradores de Buenos Aires y Rosario que buscan un cambio de estilo de vida”, apunta Battioni.
Zonas como Manantiales ganan protagonismo entre quienes buscan estar cerca de la ciudad, pero también conectados con la naturaleza.
El fenómeno cordobés no es pasajero. Con fundamentos económicos sólidos, precios competitivos y una calidad de vida en ascenso, Córdoba se posiciona como una de las plazas inmobiliarias más atractivas del país. Para muchos inversores porteños, es el lugar ideal para reequilibrar su portafolio, proteger capital y, al mismo tiempo, apostar por una forma de vida más sustentable y humana.





