El pasado viernes 14 de febrero, un tuit del presidente Javier Milei en su red social preferida (la ex Twitter, rebautizada como X por Elon Musk) desató lo que hasta ahora se perfila como el mayor escándalo político de su gestión: el “Criptogate” o “Libragate”. En este contexto, las últimas encuestas nacionales y los monitoreos digitales evidencian el impacto negativo de este escándalo en la imagen del presidente, con un creciente descontento en las redes sociales y una caída en su valoración en diversas mediciones.
La Consultora Delfos cerró su última encuesta nacional el domingo 16 de febrero, justo cuando las noticias sobre el escándalo comenzaban a circular. El informe reveló que, por primera vez, Milei se enfrenta a una demanda social distinta: la lucha contra la corrupción. Aunque el tema aún era marginal en las mediciones (1%) y en las calificaciones negativas de su gestión (2%), la encuesta destaca una tendencia preocupante: su imagen negativa creció 5 puntos porcentuales, alcanzando el 50%, y su valoración favorable cayó del 48% al 45%. Con una calificación «regular» que aumentó del 4% al 5%, el malestar acumulado sube al 55%.
Por su parte, CB Consultora también midió la repercusión del escándalo y su última encuesta, cerrada el sábado 16 de febrero, arrojó un panorama ligeramente más polarizado. El 49,3% de las opiniones fueron favorables, frente al 48,1% de negativas. Aunque la diferencia es pequeña, la consultora observa que la calificación favorable descendió en 2,5 puntos porcentuales y la negativa subió en 1,4 puntos, lo que podría anticipar un impacto más amplio en las próximas mediciones.

Los primeros reportes de sentimiento social en redes sociales también arrojan un panorama negativo. Según un análisis de Ad Hoc, realizado hasta el lunes 17 de febrero, el 63% de las menciones a Milei durante el fin de semana fueron negativas, duplicando a las positivas (31%). Este desequilibrio muestra que el presidente mantiene solo el apoyo de su núcleo duro, el cual ronda el 30% de respaldo, lejos del 55,6% que lo consagró en el ballotage de octubre de 2023.
El análisis también revela que el gobierno perdió el control del encuadre digital del tema, un terreno que históricamente ha dominado. Términos como “Juicio político”, “Milei Estafador” y “Ponzi” se posicionaron entre las menciones más populares, con el esquema de estafa piramidal mencionado como un referente de las acusaciones que recayeron sobre el mandatario.

Los monitoreos de Enter Comunicación y Scidata también siguen la misma línea. En el primero, el 49% de las menciones fueron negativas, más del doble que las positivas (18%), mientras que el 21% se mantuvo neutral y el 12% indiferente. En Scidata, la mención de “Estafa” lideró el ranking con un 16%, seguido de “Estafador” con un 3,1%, “Escándalo” con un 5,6% y “Delito” con un 4,2%. La negatividad se disparó un 14% en las redes en apenas 48 horas, posicionando el sentimiento general hacia Milei en la categoría “pésimo”.

Las conclusiones preliminares sugieren un impacto negativo importante en la imagen de Milei a raíz del escándalo. La comparación entre encuestas nacionales y los monitoreos digitales refleja que el efecto es mucho más visible en las redes sociales, donde el tema nació y se expandió rápidamente. Mientras que las encuestas tradicionales miden a los electores de manera representativa, los análisis de redes capturan el sentimiento más inmediato y emocional de los usuarios. Además, el escándalo se percibe como un daño autoinfligido por el presidente en un terreno digital donde tradicionalmente ha contado con apoyo.
A medida que continúan las mediciones, se espera que este «cisne negro» pueda tener un efecto duradero en la percepción pública de Milei, marcando un antes y un después en su gestión.
Por Norman Berra para Consultora Delfos.





