El reciente anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, que busca remonetizar la economía incentivando el uso de dólares no declarados, generó una ola de expectativas en el sector automotriz. Tanto concesionarios de 0 km como comerciantes de usados ven en esta medida una oportunidad concreta para dinamizar el mercado, aunque con algunas reservas.
Una señal positiva, pero a la espera de definiciones
Sebastián Parra, presidente de ACARA Córdoba y titular de Familia Parra, valora el anuncio como una “señal positiva”, aunque advierte que todavía se espera la “letra chica” para poder evaluar su impacto real. En la misma línea, Ariel Ruiz, secretario de la Cámara de Comercio Automotor de Córdoba, afirma que “cualquier medida de esta naturaleza, al sector nos sirve, nos ayuda”.

Una de las modificaciones más celebradas es la eliminación del régimen informativo de compra-venta de vehículos usados, que deja de exigir a los concesionarios informar operaciones a ARCA. Parra señala que, aunque esta medida afecta principalmente a los usados —ya que las automotrices solo comercializan vehículos nuevos—, estos forman una parte esencial en las operaciones como parte de pago.
El mercado da señales de vitalidad
Ambos referentes coinciden en que el sector automotriz está atravesando un momento positivo. Parra destaca que actualmente se está “comprando y traccionando fuerte”, gracias a una combinación de inflación controlada y precios competitivos: “La inflación acumulada del año es del 8,7%, mientras que los precios de los vehículos aumentaron solo un 3,7%. Eso genera una oportunidad concreta de compra”.
Ruiz también subraya el buen momento: “El mercado general, 0 km y usado, viene con crecimiento, ni siquiera con recuperación”. Según Ruiz, el segmento de autos usados, en particular, ofrece mayor estabilidad y menos frustraciones para el consumidor.

Entre enero y abril, el mercado automotriz mostró un incremento del 80% respecto al mismo período del año anterior, y se proyecta que 2025 podría cerrar con 600.000 unidades vendidas a nivel nacional. Córdoba aportaría el 10% de ese volumen.
El “dólar colchón”: un estímulo con condiciones
La posibilidad de blanquear hasta 50 millones de pesos para la compra de bienes registrables es considerada por Ruiz como una herramienta de gran alcance: “Estamos hablando de hasta 50 millones de pesos, y el mercado de usados entraría en gran proporción dentro de ese presupuesto”.
Aunque aún reina cierta incertidumbre sobre su implementación, Ruiz asegura que la medida “va a generar movimiento, no hay duda”, sobre todo cuando la información se aclare y llegue al público. No obstante, enfatiza la necesidad de que haya un acompañamiento coordinado: “Necesitamos que haya un acompañamiento a nivel provincial y municipal, y que no haya pedidos de información extra que no exige la Nación”.
Factores que impulsan las ventas
Entre los elementos que están dinamizando el sector, ambos dirigentes destacan la financiación. Ruiz subraya el impacto de los créditos UVA: “La gente está tomando UVA sin temor, porque este gobierno está con foco en el control de la inflación. Eso moviliza mucho el negocio”.
A esto se suma un fenómeno clave: la convergencia entre los precios de los autos usados y los 0 km. “Los precios de los usados se han acomodado mucho… eso ha sido un incentivo para que haya movimiento”, añade.

Desafíos estructurales: informalidad, registros y diálogo con el Estado
Pese al clima optimista, los desafíos no desaparecen. Para Ruiz, la informalidad es el principal talón de Aquiles del sector: “Ese es el tema número uno”. Sin embargo, observa una tendencia positiva: “Un comercio formal hoy está entregando garantías que un particular no puede entregar. Eso ha levantado el diferencial”.
Otro foco de conflicto son los recientes cambios en los Registros Automotores. Ruiz alerta sobre “muchos dolores de cabeza en la operatoria” por la eliminación de controles como la obligatoriedad del pago de impuestos y multas para transferencias. “Eso da seguridad jurídica para cualquiera que opera en este sector”, explica.
Parra, por su parte, pone el acento en la falta de diálogo con el Gobierno nacional: “Nos enteramos de las medidas por los medios”. Aunque reconoce una buena relación con autoridades provinciales y municipales, critica la falta de articulación con la Nación y cuestiona la idea de que el desarrollo microeconómico sea solo responsabilidad del sector privado: “La micro y la competencia de las empresas se mejora en conjunto”.
El sector automotriz , tanto en su rama de autos nuevos como usados, se encuentra en una etapa de crecimiento sostenido y expectativas renovadas. Las medidas del Gobierno Nacional, como el “Dólar Colchón” y la flexibilización de operaciones con dólares en efectivo, podrían representar un impulso decisivo. Pero su éxito dependerá, en gran medida, de una implementación clara, un acompañamiento coordinado entre jurisdicciones y un marco regulatorio que promueva tanto la competitividad como la transparencia.





