En el arranque de 2026, el clima político argentino vuelve a mostrar señales de fuerte división. Así lo refleja la última encuesta nacional de Giacobbe & Asociados que expone una sociedad polarizada en torno a la figura de Javier Milei, con altos niveles de rechazo hacia varios dirigentes opositores y una marcada inclinación a favor de medidas más duras en materia de seguridad.
El relevamiento, efectuado a través de dispositivos móviles y con un margen de error de +/- 2%, también indaga sobre las principales reformas estructurales impulsadas por el Gobierno y revela un escenario de apoyos y resistencias equilibradas, además de un porcentaje significativo de ciudadanos que aún no tiene una posición definida.
En cuanto a la imagen presidencial, el estudio muestra que Milei registra 42,8% de valoración positiva, 7% regular y 47,1% negativa, consolidando un esquema de fuerte polarización. La distancia entre apoyos y rechazos confirma un escenario de paridad que viene repitiéndose en los últimos meses.
Respecto a otros dirigentes, Patricia Bullrich obtiene 44% de imagen positiva y 45,8% negativa. Victoria Villarruel presenta 19,2% positiva y 46,7% negativa. Mauricio Macri alcanza 23,2% de valoración positiva frente a 51,2% negativa, mientras que Axel Kicillof registra 25,6% positiva y 57,1% negativa.

Uno de los datos más relevantes del informe es la percepción sobre Cristina Fernández de Kirchner: el 67% de los encuestados considera que es una figura política “del pasado”, el 20,2% la ubica en el presente y apenas el 11,2% cree que representa el futuro. En términos de imagen, presenta 21,9% de valoración positiva y 60,5% negativa.
En materia de seguridad, el respaldo social es contundente: el 63,6% está de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad a 13 años y un 9,5% a 14 años. Solo el 20,1% sostiene que debe mantenerse en 16 años, mientras que el 5,9% no tiene una opinión formada.
En cuanto a las reformas estructurales, la reforma laboral reúne 32,1% de apoyo y 35,6% de rechazo; la tributaria 36,4% a favor y 27,2% en contra; y la previsional 45,6% de acuerdo frente a 42,7% de desacuerdo. En todos los casos se observa un porcentaje relevante de encuestados que afirma no tener opinión formada o información suficiente.

El informe deja así una radiografía de una sociedad atravesada por la polarización política, con fuerte demanda de orden en temas de seguridad y con posiciones más divididas frente a las reformas económicas de fondo.





