La semana pasada se conoció un nuevo esquema de financiamiento diseñado por el Banco Central para las automotrices que operan en el país.
Según se comunicó, “las terminales automotrices y sus proveedoras participarán de un esquema de financiamiento impulsado por el Banco Central que permite avanzar en la recuperación del crédito comercial externo afectado durante la pandemia. Las terminales, con mayor facilidad de acceso a líneas de financiamiento, podrán aplicarlo a las importaciones de sus proveedores directos y estos a la vez reasignar en parte a uno o más de sus propios proveedores”.
Así, el mecanismo, denominado “Certificación asociada a la financiación de la importación de bienes necesarios para la producción en el país de automotores y/o autopartes”, servirá para cumplir con el financiamiento del excedente de importación de 5% sobre las operaciones de 2021 o de 70% sobre las de 2020.
Y se especificó que las empresas deberán utilizar los bienes ingresados por este régimen para la elaboración de productos necesarios para la fabricación en el país de automotores y/o autopartes.
¿Qué implica, en concreto? Lo explicó el presidente de Autocity, Manuel Tagle. El empresario remarcó: “lo que el gobierno les está pidiendo a las automotrices es que les pidan financiamiento a las casas matrices. El gobierno les ha exigido a las automotrices que les pidan a sus casas matrices que les den financiamiento para poder importar los bienes intermedios para poder fabricar autos. E inclusive para importar autos”.
Y recordó que es un mecanismo que ya sucedió en 2013: “era una política exactamente igual. Una de las terminales extranjeras llegó a tener US$ 600 millones en pesos en el mercado financiero local y cuando iba al Banco Central a pedir los dólares el Central respondía que no tenía. Y se les respondió que le pidan a las casas matrices que les financien. La terminal local pasó ese pedido a su casa matriz en Europa y la casa matriz dijo ´de ninguna manera. Hasta acá llegamos. Les vamos a mandar piezas para los autos que fabrican allá y ustedes nos van a pagar esas piezas exportando autos a los mercados donde estamos y nos van a ir reduciendo la deuda´.
“Durante dos años solo nos vendimos dos modelos de esa marca porque no teníamos otros modelos. Ahora estamos volviendo a repetir la historia”, lamentó Tagle.
Cabe recordar que la semana pasada el complejo industrial de Santa Isabel, donde Renault y Nissan producen autos livianos y pick-ups estuvo dos días con suspensiones por falta de neumáticos para sus modelos.





