El comercio electrónico en Argentina vive un momento de fuerte expansión. Según el último informe anual de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la facturación del sector creció un 181% en 2024 respecto al año anterior, mientras que el ticket promedio aumentó un 176%. Estos datos confirman al e-commerce como uno de los motores más dinámicos de la economía nacional.
La digitalización de la economía ha generado un entorno favorable para el consumo: más accesibilidad, mayor variedad de productos y servicios, y experiencias de compra mejoradas. Las compras online, lejos de ser una alternativa, se han convertido en el canal preferido por millones de argentinos, especialmente en contextos de promociones especiales que disparan la demanda.
El crecimiento sostenido se ve reflejado en distintas áreas de la cadena de valor. Lorena Comino, CEO de Facturante, revela que en el primer trimestre de 2025 la cantidad de comprobantes emitidos creció un 30,68% en comparación al mismo período del año anterior. Además, el ticket promedio pasó de $32.420 a $50.716, un salto del 56,45%, impulsado por una mayor adopción de soluciones digitales por parte de las empresas.
“Este avance refleja una adopción contundente de las herramientas tecnológicas en los negocios. También vemos un interés creciente en la posibilidad de facturar en moneda extranjera, conforme a las disposiciones de la Ley de Transparencia Fiscal”, explica Comino. Facturante, que ya opera bajo esta normativa, registró una suba del 104,53% en facturación interanual.
Las provincias de Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe y Neuquén lideran el volumen de operaciones, consolidándose como plazas clave del comercio digital.

Uno de los pilares del auge del e-commerce es la logística. Franco Terzakian, CEO de shipnow, subraya que “la profesionalización logística se convirtió en un diferencial de marca”. En 2024, shipnow incrementó su volumen de envíos un 9,23% y proyecta un aumento cercano al 40% para 2025. La demanda de entregas en el mismo día (same-day delivery) es una tendencia en alza, que transforma la experiencia del consumidor y potencia la fidelidad hacia las marcas.
“El desafío logístico actual es estar a la altura de un consumidor que quiere todo, ahora”, afirma Terzakian. Para lograrlo, se requieren inversiones constantes en tecnologías de rastreo, gestión y distribución. Los rubros más activos en términos logísticos incluyen alimentos, bebidas, limpieza, artículos infantiles, cosmética, electrodomésticos y deco-hogar.
Pero más allá de la eficiencia, lo que diferencia a una marca es su capacidad de conectar emocionalmente con sus clientes. “La logística puede ser una extensión de la experiencia de marca si se hace con creatividad y atención al detalle”, asegura el CEO de shipnow.
El consumidor digital ha cambiado. Ya no se trata solo de precio o conveniencia. Las nuevas generaciones —millennials, centennials y alfa— valoran la autenticidad, la transparencia y el propósito. “Las empresas deben ser más flexibles, adaptativas y leer las señales sociales, económicas y tecnológicas”, afirma Mariela Mociulsky, CEO de Trendsity. Para ella, las marcas que no se reinventen están destinadas a quedar fuera del juego.

En este contexto, el análisis de datos y la inteligencia artificial se posicionan como aliados estratégicos. Arbusta, una empresa argentina que trabaja con gigantes como Mercado Libre, Despegar y Pedidos Ya, se especializa en convertir datos en información estratégica. “Monitoreamos precios, productos, colores y comportamiento de usuarios en diferentes plataformas para ayudar a nuestros clientes a ajustar sus decisiones casi en tiempo real”, explica su CEO, Clemencia Nicholson.
El CTO de Arbusta, Pablo Mlynkiewicz, destaca otra tendencia clave: entrenar a las IA para interpretar búsquedas. “Si alguien busca ‘zapatillas’, hay que enseñar al sistema qué imágenes, textos o videos corresponden a ese término”. Ese trabajo, en muchos casos invisible, impacta directamente en la calidad de la experiencia del usuario.
La consolidación de soluciones tecnológicas en pagos, logística, facturación y análisis de datos apunta a un ecosistema cada vez más maduro, competitivo y centrado en el cliente.
En este escenario, eventos especiales como el Hot Sale ganan relevancia. Esta primera edición del año se presenta como una gran oportunidad para capitalizar la tendencia creciente del canal online. Con ofertas reales, cuotas, financiación y envíos exprés, las marcas apuestan a superar sus propios récords y fidelizar a un consumidor cada vez más exigente.





