Nicolás y Matías Castro son dos hermanos cordobeses que vivieron cinco años en Italia y decidieron regresar a Córdoba capital para dedicarse a la comercialización del helado artesanal y crearon Leroma.
“Mi hermano es maestro heladero, ahí es el único lugar donde dan el título y yo estoy más en el área comercial” cuenta Nicolás. Sobre los motivos que los impulsaron a volver, dicen que a su parecer, “el segmento del helado artesanal estaba un poquito abandonado, había crecido mucho el mercado al que apunta Grido y vimos una posibilidad de estar en esa categoría de helado”.
Comienzos. El nombre Leroma surgió al combinar las sílabas de los nombres de los tres hermanos que participan en la marca: Leonel, Román y Martín.

Un dato no menor es que la apertura del local se dió en septiembre del 2020, en plena pandemia, y pese al delicado contexto económico, señalan que “se superaron todas las expectativas”. Por este motivo, se mudaron a un centro de producción, y luego vinieron las nuevas aperturas.
Actualmente son seis sucursales: dos en zona norte (Gauss 5619 y Recta Martinolli 8580), dos en zona sur (Valparaíso 4301 y Manantiales), otra en Nueva Córdoba (Hipólito Yrigoyen 123) y en Villa Allende (Derqui 44). Pero, próximamente llegarán a ocho, ya que se sumará una sucursal en el Cerro -sobre la avenida Rafael Núñez- y otra en Valle Escondido.
En relación a lo que ya es una de las heladerías más conocidas por los cordobeses, y los motivos que explican el éxito de la marca, relatan que ellos “se basan en una herencia de una receta italiana” a la que le están dando continuidad a lo iniciado por sus abuelos, utilizando “la mejor materia prima que hay en el mercado combinada con la tecnología italiana que hace crear un producto distinto”.

Proyecciones
Pensando en lo que viene, los hermanos Castro planifican contar con un nuevo centro de producción- polo industrial a partir de 2024 con la aspiración de franquiciar en el interior provincial. Y aunque por el momento esto es un proyecto y no está definida su ubicación, piensan que podría instalarse en la zona de Circunvalación o sobre la Av. Japón, dada la posición estratégica y por la buena salida e ingreso de camiones.
Al hablar sobre el impacto de las variables económicas en los precios de las materias primas y por ende del producto final, Nicolás señala que como consecuencia de esto, notan desabastecimiento en algunos proveedores. En este sentido, indica que esto sucede por ejemplo, con el cacao (el cual lo importan de Ecuador). Pese a esto, los cordobeses no dejan de consumir el helado de categoría premium y se inclinan por otros sabores que nunca fallan, tales como los dulce de leche (en sus distintas versiones) el chocolate marquise, el chocolate rocher, el cheesecake, frambuesa y un gusto nuevo que es el “caramelo crunch” que “se está pidiendo muchísimo”.





