¿Cómo resetear la educación? fue el interrogante que planteó el 7º Congreso Internacional Innova Educa 21, organizado por la Universidad Siglo 21, y que reunió a funcionarios, especialistas, referentes del sector privado y docentes de todos los niveles educativos de Argentina y de la región.
Generar “mentalidades disruptivas”, fortalecer el liderazgo educativo y potenciar la capacidad humana con la inteligencia artificial fueron tres ejes centrales de los debates que tuvieron lugar en el campus de la Universidad Siglo 21 en Córdoba.
La idea del “reset” como foco del congreso surgió también del diálogo con distintos actores del sistema educativo: docentes, funcionarios públicos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil. “En las conversaciones, todos ellos coincidían en que la educación se tiene que resetear. Algunos lo plantean por la tecnología y la irrupción de la IA, otros por las grandes diferencias e inequidades sociales que tiene nuestro país, otros lo ven desde una perspectiva global, pero todos coinciden en que el rol de los educadores necesita una transformación profunda”, señaló Laura Rosso, rectora de la universidad.
Mentalidad disruptiva: pensar “fuera de la caja”

Liderazgo: sin timonel no hay transformación
El panel sobre liderazgo convocó a Mercedes Miguel, ministra de Educación de CABA; María Victoria Angulo González, exministra de Educación de Colombia; Greyla Álvarez, CEO y fundadora de BenchLab; Esteban Torre, director de Educación de CIPPEC; y María Belén Mendé, vicepresidenta de Fundación Universidad Siglo 21.
Esteban Torre trazó un diagnóstico crítico sobre los resultados del sistema educativo a partir de los datos de las pruebas Aprender de Lengua y Matemática en primaria y en secundaria, y en un contexto en el que 6 de cada 10 chicos son pobres en Argentina. El especialista de CIPPEC señaló que las cifras muestran la necesidad de un “reseteo” en la forma de pensar la política educativa.
Potencia humana e inteligencia artificial
El panel sobre “potencia humana” e inteligencia artificial estuvo a cargo de Leonardo Medrano, secretario general de Academia y Desarrollo de Universidad Siglo 21; Tomás Porchetto, especialista en IA y creador de Constana; y Lorena Moscovich, jefa de Experimentación del Laboratorio de Aceleración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Argentina.
Las intervenciones apuntaron a entender la “revolución 4.0″ –signada por la irrupción de tecnologías como la la inteligencia artificial, la robótica avanzada, la realidad aumentada y el big data– como una oportunidad para “potenciar las capacidades y valores humanos” antes que como una amenaza. En ese sentido, algunos expositores hicieron referencia a la necesidad de un “tecnohumanismo” que piense las tecnologías al servicio de la inteligencia humana, sin desconocer los riesgos que trae su irrupción.
Lorena Moscovich enfatizó la necesidad de que el sistema educativo ponga el foco en “el pensamiento crítico, el pensamiento causal y la construcción de hipótesis” por parte de los estudiantes, así como “la creatividad y la empatía”. También reconoció que los docentes hoy enfrentan el desafío de “educar a los estudiantes para un mundo que no conocemos”.
Tomás Porchetto partió de una pregunta: “En 2040, cuando miremos hacia atrás, ¿qué errores habremos cometido en el uso de la IA?”. Habló sobre la competencia entre distintas empresas y entre las grandes potencias mundiales en el desarrollo de los modelos de IA –la comparó con la “carrera espacial” de la Guerra Fría– y planteó una serie de cuestiones críticas como quién entrena más rápido a los modelos y quién accede a la energía más barata, a la mejor información y al mejor hardware para poder acelerar ese entrenamiento.
Leonardo Medrano destacó que la inteligencia artificial en educación puede ser tanto una herramienta poderosa como un factor de riesgo, dependiendo de cómo se utilice. Subrayó que el acceso desigual a la formación en IA es un desafío crítico, ya que quienes no estén capacitados en su uso podrían quedar en desventaja, tanto en el ámbito educativo como en el mercado laboral. Medrano formuló tres preguntas sobre la adopción de la IA en el sistema educativo: ¿qué aporta la IA en educación? ¿qué tiene que cambiar en el sistema a partir de su irrupción? ¿cuáles son los riesgos en el uso de esta herramienta?

Para sintetizar los aportes de la IA al sistema educativo, aludió a “las 3P”: predicción, proactividad y personalización. “La IA nos permite personalizar las experiencias de aprendizaje de nuestros estudiantes; los docentes podemos volvernos diseñadores de experiencias para cada uno de nuestros alumnos. La IA también tiene una gran potencia predictiva: hoy con los Sistemas de Alerta Temprana podemos conocer de manera anticipada el riesgo de que un estudiante abandone la escuela o la universidad, y así prevenir la deserción. Además, la IA potencia la proactividad y el protagonismo de los estudiantes en su interacción con los contenidos educativos”.
Con respecto a la respuesta del sistema, Medrano condensó su respuesta en “las 3C”, que aluden a tres habilidades humanas que deben ser potenciadas: la creatividad, la comunicación y el pensamiento crítico, para evitar que los estudiantes “generen una dependencia tecnológica de la IA que les impida poder tomar una decisión o desarrollar una idea por sí mismos”.
Para finalizar con la 7° Congreso, Universidad Siglo 21 distinguió con el máximo reconocimiento académico, el doctorado honoris causa, al arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Sixto Rossi, por su trayectoria y aportes al servicio de la comunidad, la promoción de la paz y la defensa de los derechos humanos.






