Desde Córdoba, Lo de Jacinto se consolidó como una de las marcas gastronómicas más expansivas del país, con un modelo de franquicias que combina precios accesibles, productos de alta calidad y una fuerte apuesta por la innovación, incluyendo una línea sin gluten. Su crecimiento, que no se detuvo ni en los años más difíciles, le valió la nominación como “Pyme del Año” por Punto a Punto. En diálogo con este medio, su fundador, Sergio Delseri, repasó el presente de la empresa, sus próximos pasos y los desafíos de llevar una marca argentina al mundo.
“Ya abrimos en Puerto Madryn, ahora estamos por abrir en Buenos Aires, y estamos también en proceso de armado en Jujuy y en Salta”, cuenta Delseri sobre la expansión más reciente de Lo de Jacinto, una cadena que nació en Córdoba y hoy tiene presencia en casi todo el país. “Hoy son todas franquicias, no tenemos ninguno propio. Y hoy son más de 80 locales ya”, agrega. La estructura actual incluye “dos plantas en los bulevares y en Ricardo Rojas, la planta sin gluten”, una línea que la empresa viene desarrollando con fuerza en los últimos años.
Actualmente, Lo de Jacinto está presente en 14 provincias, pero Delseri anticipa que pronto se sumarán tres más. “Este año para nosotros no fue malo, lo bueno fue como que la gente volvió a invertir un poco en el país, que estaba bastante frenado el tema de volver a apostar. La gente volvió a confiar un poco y empezamos a abrir de vuelta más locales”, explica el empresario, destacando un cambio de clima en el ecosistema emprendedor argentino.
La meta para el cierre de este año es clara: “La idea es terminar el 2025 con más de 90 locales”, dice Delseri, lo que implica haber abierto alrededor de 15 nuevos puntos durante el año. El modelo sigue siendo 100% franquiciado, con un formato sencillo y competitivo. “Hoy tenemos dos tipos de franquicia: el tradicional y el nuevo que vende todo cocinado sin gluten. Abrimos dos en Córdoba, que son los primeros, y hay un tercero por abrir también”, detalla.

El segmento sin gluten representa un salto importante para la marca. “Los que son sin gluten venden únicamente sin gluten, cocinado solamente eso, para que no haya contaminación. El tradicional sí vende sin gluten congelado, todo envasado al vacío, pero nada cocinado”, explica. Esta diferenciación permite garantizar seguridad alimentaria y al mismo tiempo ampliar la oferta para un público cada vez más exigente.
En materia de inversión, Lo de Jacinto mantiene un modelo accesible. “En el interior, que es un poco más caro por todo el tema de la cámara de frío, son entre 30 mil dólares. En Córdoba, 25 mil”, señala Delseri. Parte de esa competitividad proviene de una decisión estratégica: “No cobramos ningún canon de ingreso, eso hace que sean bajos también”.
Sobre la expansión geográfica, el fundador de la marca destaca que los próximos desembarcos serán en Buenos Aires, Salta y Jujuy. “En Buenos Aires están en busca de un local. Va a ser en provincia”, precisa. El desafío de entrar al mercado bonaerense no lo intimida: “Es un desafío, pero lo asumimos. Hay que estar”, sostiene.
De cara al futuro cercano, Delseri ya se ilusiona con un nuevo hito: “Si cerrás el año 2026 puede ser el año de los 100 locales. Es el objetivo”, confirma. Y mientras la expansión nacional avanza, también hay movimientos en el exterior. “Estamos ya armando el tema legal de una planta en Boston, en Estados Unidos, y tenemos interesados en España también”, revela.
El proyecto norteamericano surgió de una conexión con otros argentinos radicados en Estados Unidos. “Hay una marca de una gente argentina que se fue hace 30 años, tienen dos locales de empanadas y tienen ganas de crecer, pero no saben cómo. Entonces mi papá viajó allá a conocerlos y están trabajando en armar la sociedad”, cuenta Delseri. Se trata de una oportunidad de crecimiento conjunto: “Si la parte jurídica y legal se destraba, es un proyecto para el 2026”, anticipa.
Mientras tanto, en Córdoba la empresa sigue desarrollando productos nuevos. “Vamos a sacar un par de sabores nuevos de empanadas, todavía no puedo decir nada, pero además vamos a lanzar unos wraps, que se van a poder llevar congelados o pedir ya hechos, frescos o congelados”, adelanta.
El foco en la innovación y la expansión constante explican por qué Lo de Jacinto se transformó en una de las pymes más destacadas del año. Su modelo combina una estructura productiva sólida, con plantas especializadas y control de calidad, y una red federal de franquicias que sigue creciendo incluso en contextos económicos complejos.
Con más de 80 locales en marcha, presencia en 14 provincias y planes concretos para llegar al exterior, Lo de Jacinto muestra cómo una marca local puede convertirse en un fenómeno nacional —y pronto, internacional— sin perder su identidad. Como resume su fundador, “estamos a full”.





