El último informe del INDEC sobre pobreza e indigencia revela un alivio estadístico a nivel nacional, pero deja en evidencia fuertes desigualdades regionales. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), en el primer semestre de 2025 el 31,6% de las personas y el 24,1% de los hogares se ubicaron por debajo de la línea de pobreza.
Dentro de ese universo, un 6,9% de la población y un 5,6% de los hogares no logran cubrir siquiera la canasta alimentaria básica, es decir, viven en la indigencia.
Un panorama desigual: qué pasa en cada región
El relevamiento abarca a 31 aglomerados urbanos del país y muestra realidades muy diferentes:
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Noreste (NEA): Es la región más golpeada, con un 39% de personas pobres y un 8,5% en la indigencia. El caso más crítico es el Gran Resistencia, donde casi la mitad de la población (48,1%) es pobre y 15,5% es indigente, la cifra más alta de todo el país
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Cuyo: Presenta un nivel de pobreza del 33,8%, con focos altos en San Juan (36%) y Mendoza (33,5%).
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Noroeste (NOA): Registra un 31,2% de personas bajo la línea de pobreza, con picos en Catamarca (34%) y La Rioja (32,4%).
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Región Pampeana: Aunque es una de las zonas de mayor desarrollo económico, tiene un 30,5% de pobreza, con fuertes contrastes. Mientras en Córdoba la pobreza afecta al 29,5%, en Concordia (Entre Ríos) llega al 49,2%, la cifra más elevada del país junto a Resistencia.
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Gran Buenos Aires (GBA): Aglutina la mayor cantidad de personas pobres en números absolutos. Allí, el 35,3% de la población en los partidos del conurbano está bajo la línea de pobreza, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la cifra baja al 15,1%.
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Patagonia: Es la región con menor incidencia relativa: 27% de las personas son pobres y solo el 3,8% indigentes, aunque con heterogeneidades internas. Ushuaia muestra el índice más bajo (22,3%), mientras que en Río Gallegos trepa al 32,3%.
El informe destaca que, en comparación con el segundo semestre de 2024, la pobreza bajó 6,5 puntos porcentuales en personas y la indigencia 1,3 puntos. Esta reducción se explica en parte por el aumento de los ingresos familiares (26,3%) que superó el incremento de las canastas básicas (13,2% en la alimentaria y 12,3% en la total
La pobreza golpea más a los niños y adolescentes
El relevamiento también advierte que la niñez sigue siendo la más afectada: el 45,4% de los menores de 14 años vive en hogares pobres. En el grupo de jóvenes de 15 a 29 años la pobreza llega al 37%, mientras que entre los adultos mayores de 65 años baja al 10,8%.
Aunque las estadísticas muestran una mejora respecto al año pasado, el mapa de la pobreza en Argentina sigue exhibiendo profundas brechas regionales. Mientras en algunos centros urbanos la pobreza se ubica en torno al 20%, en otros —como Resistencia o Concordia— afecta a la mitad de la población, dejando en evidencia el desafío estructural de lograr una reducción sostenida y equitativa de la desigualdad.





