En un ecosistema tecnológico donde la innovación aplicada a la salud avanza a ritmo acelerado, una startup nacida en Córdoba se prepara para dar un paso inédito en la industria farmacéutica argentina. Pill.ar está a semanas de conocer si logrará la aprobación regulatoria que podría convertirla en pionera mundial en la categoría de manufactura aditiva de medicamentos.
La compañía desarrolló un método patentado de impresión 3D para producir cápsulas personalizadas que combinan varios fármacos en una sola toma, con las dosis exactas que requiere cada paciente. El desarrollo apunta a resolver un problema ampliamente reconocido por la comunidad médica: la polimedicación y los errores que derivan de cortar pastillas y administrar dosis imprecisas.
“Cambiamos la forma en la que se producen los medicamentos porque ahora ya se produce en una farmacia, no en un laboratorio”, sintetiza Enzo Moriconi, uno de los socios fundadores del emprendimiento nominado a la «startup del Año» en los premios de Punto a Punto.

Un abordaje integral para un problema global
La propuesta de Pill.ar busca simplificar la vida de pacientes y médicos mediante tres objetivos centrales: reducir la cantidad de píldoras diarias, personalizar las dosis y aumentar la seguridad del tratamiento.
Tradicionalmente, los médicos prescriben marcas comerciales predeterminadas. Pill.ar invierte esa lógica: el profesional selecciona principios activos individuales y define una combinación hecha a medida. Para salvar la curva de aprendizaje, la startup desarrolló un “asistente de prescripción personalizada”, un software que guía al médico en tiempo real.
Esa herramienta se convirtió en una pieza estratégica. “La fricción inicial estaba en cómo prescribir algo que no existe en el listado comercial. El asistente les da seguridad y elimina esa barrera”, explica Moriconi. La solución permite diseñar la fórmula, validar dosis y generar un registro trazable que luego se utiliza en la farmacia para imprimir la cápsula.
La tecnología detrás de la innovación
El método patentado utiliza impresión 3D para depositar distintos medicamentos en capas sucesivas dentro de una misma cápsula. A diferencia de otras soluciones globales que trabajan con diseños monodroga, Pill.ar logró consolidar un sistema multicapa que combina varios principios activos con exactitud milimétrica.
Esa capacidad de integrar múltiples fármacos en un solo comprimido es, según Moriconi, el diferencial competitivo clave: “Como lo estamos haciendo nosotros somos pioneros, pioneros”.
La innovación no solo apunta a resolver la complejidad terapéutica, sino que abre un nuevo paradigma para la industria: la posibilidad de que las farmacias se conviertan en microplantas de producción personalizada, con control de calidad y trazabilidad desde la prescripción hasta la entrega del medicamento.

La recta final hacia un hito regulatorio
La compañía completó todas las instancias requeridas para aprobar el método de producción en la provincia de Córdoba. Fueron más de tres meses de diálogo con las autoridades regulatorias, la realización de validaciones técnicas y el respaldo de una alianza estratégica con Conci Carpinella, donde se llevó adelante la validación clínica del proceso.
“Sería un hito regulatorio a nivel nacional y te diría global que una regulación para un método innovador sea aprobado”, considera Moriconi. De concretarse, sentaría un precedente para la industria farmacéutica y abriría una nueva categoría: la manufactura aditiva aplicada a medicamentos.
Un modelo único a nivel global
Si bien existen iniciativas internacionales que experimentan con la impresión 3D de medicamentos, Moriconi asegura que ninguna integra las piezas del modo en que lo hace Pill.ar: tecnología de formulación multicapa, software de prescripción médica, validación clínica y un modelo operativo pensado para farmacias locales.
La propuesta incluye mecanismos de trazabilidad completa, desde la elección de fármacos hasta la producción de cada cápsula. “El diferencial —explica— está en asegurar calidad y trazabilidad en todo el proceso a nivel de tratamiento”.
El potencial de las próximas etapas
La versión actual de la plataforma produce cápsulas de liberación inmediata. Pero el desarrollo no se detiene allí. El equipo ya validó en laboratorio la capacidad de fabricar medicamentos de liberación retardada o controlada, lo que permitiría que un paciente reciba en una sola cápsula una dosis que se libera en distintos momentos del día.
Ese avance aún requiere despejar un “gris regulatorio”, por lo que su llegada al mercado se proyecta a mediano plazo. La hoja de ruta incluye, además, ampliar la capacidad de la plataforma y sumar nuevas farmacias y clínicas al ecosistema.





