Por Eduardo Bocco. Ya no hay más secretos y se da por concluida la etapa de rosca política puesto que cada fuerza política le puso nombre y apellido a los casilleros destinados a los candidatos.
Gabriel Bornoroni tiene la sortija de los libertarios y ya se mostró muy complacido por la elección de los y las candidatas, porque se trata de toda gente nueva, a excepción de la bullrichista Laura Rodríguez Machado.
Los hermanos Javier y Karina Milei se ufanan en repetir que en octubre volverán a ganar en todo el país usando el modelo de gente no contaminada con la política, pero si nos detenemos en Córdoba hay que ver que existen algunas particularidades. La Libertad Avanza enfrentará en las urnas a Provincias Unidas, la alianza que postula como primer candidato a Juan Schiaretti. Y el exgobernador no es cualquier postulante, ya que se trata de un dirigente con gran prestigio entre los cordobeses. Se fue de la gestión hace un año y medio y a pesar de haber pasado más de un año su imagen positiva es altísima.
Los amigos del presidente apuestan a lo que ahora se llama “la marca”, por La Libertad Avanza está adosada a Milei, que esta vez apoyará a su tropa, pero no se postula a nada. Ahí estará dada la batalla.

Una de dos
Habrá que ver si los cordobeses ratifican en las urnas su respaldo al jefe de Estado o se inclinan por el que fue tres veces gobernador de Córdoba. Los demás no tienen ninguna, pero ninguna chance de terciar en esa disputa.
Natalia de la Sota decidió abrirse del peronismo y se presenta por la suya en alianza con partidos menores. Su meta es retener la banca, pero no será tarea fácil conseguir los 170/180 mil votos que hacen falta para asegurarse un lugar.
Intenta darle batalla por ese tercer lugar el radical Ramón Mestre, pero también tendrá que remar para llegar a la meta.
En definitiva, hay dos posibilidades en esta elección: termina con 5 bancas para el primero y cuatro para el segundo y, bien, se da la sorpresa y el resultado es 4-4 y 1, consagrándose un noveno pasajero al Congreso de otra fuerza.
No hay demasiado para inventar, ni siquiera en los contenidos de los mensajes de campaña que tendrán fuertes cuestionamientos al rival. Schiaretti ya empezó disparando munición gruesa contra Milei y Gonzalo Roca, primer postulante de LLA, también le pegó duro a Schiaretti y a Natalia de la Sota.
Hoy nadie cree en milagros, aunque con el devenir del proceso pueden registrarse novedades. Por ejemplo, que haya un debate de candidatos en serio que obligue a confrontar a los candidatos. Eso no está previsto y a pesar de las buenas intenciones, siempre los protagonistas esquivan el bulto de lo que significa pararse frente a los contrincantes. El que gana siempre es el que corre riesgos. Y acá hay dos que pueden triunfar. ¿Querrán?
Córdoba tiene una larga historia de fracasos en este sentido y habrá que ver qué pasa en esta oportunidad.
Los comandos de campaña ya empiezan a organizarse y el peronismo armará un esquema para asegurarse la territorialidad y mensajes claros. Schiaretti desplazó al consultor Guillermo Seita y le dará la responsabilidad nuevamente su viejo compañero de ruta: Roberto Sposetti, mientras que De la Sota es asesorada por un poderoso equipo de profesionales brasileños. No hay datos de los libertarios pero las especulaciones también hablan de un grupo de asesores fuerte. Se esperan campañas potentes.
La pelota empieza a rodar.





