Por Eduardo Bocco. El sábado 19 de julio a las 24 horas será un momento clave para determinar el entramado político en casi todo el país, porque en ese momento se expirará el plazo para presentar candidatos en la provincia de Buenos Aires, lo que impactará fuerte en muchos distritos, especialmente en Córdoba.
La gran expectativa en esta provincia es saber cómo será el armado de la boleta de la alianza que lidera Juan Schiaretti, a la que muchos consideran un gran enigma. En una nota que concedió al programa Punto y Aparte de Punto a Punto Radio (90,7), el columnista político Javier Calvo, dijo que quería ver cómo se comportarían “los egos” de quienes componen esa coalición, con lo que de alguna manera puso en duda la generosidad a la hora de repartir los casilleros de esas nóminas. Hay que recordar que Schiaretti sumó en su armado a Facundo Manes, Elisa Carrió, Emilio Monzó, varios de los que fueron barones del conurbano bonaerense y a Florencio Randazzo, por citar sólo a algunos.
Si Schiaretti sale fortalecido y si finalmente acepta –tal como se espera– postularse en Córdoba se producirá un movimiento fuerte en la política local.
Y cuando hablamos de si sale fortalecido, aludimos a un cierre tranquilo y sólido, sin discusiones alocadas como ha pasado en más de una oportunidad, aunque el practicismo de los peronistas suele evitar este tipo de diásporas.

La presencia de Schiaretti como primer candidato inquieta a los libertarios porque saben que ya no podrán poner a cualquier puro en la boleta, sino buscar a alguno que sume en serio y garantice o los deje con muy buenas chances de obtener la victoria. Uno de los más mentados libertarios, aunque con altísimo nivel de desconocimiento es Agustín Laje, amigo personal del presidente Milei, aunque no aceptaría el reto. La excusa es que quiere concluir un doctorado en España, lo que no parece tener demasiado sustento. Es director de la Fundación Faro que quedó salpicada con el escándalo de las criptomonedas
Se mencionaron varios nombres sugeridos por el referente cordobés de La Libertad Avanza, Gabriel Bornonori, pero ninguno tiene inserción en la sociedad, más allá de sus círculos personales o laborales.
El triángulo de hierro que componen Milei, su hermana Karina y Santiago Caputo mira con sigilo, aunque el presidente intenta vulnerar ese triángulo y sumar a la ascendente Patricia Bullrich. Por su hermana siente admiración y amor filial pero no le convence el plan para sumar a los primos Menem (Martín y “Lule”) al rincón de los elegidos. Se habla de un plan para llevar a la Presidencia a Martín Menem en 2027 o en 2031, pero eso parece hoy una hipótesis lejana.
El ascenso de Bullrich tiene una repercusión inmediata en Córdoba: la referente de la ministra de Seguridad, Laura Rodríguez Machado, sería segunda candidata a diputada nacional.
Otras voces libertarias admitieron una salida disparatada: que el diputado Bornoroni, con mandato hasta 2027, renuncie para volver a candidatearse en octubre de este año.
Y también existe otra posibilidad: que Milei lo llame a Juez y le pida que sea candidato a diputado, cosa que el senador dice no desear, pero desliza que le sería complicado decirle no a su amigo y compañero a la hora de compartir milanesas con papas en Olivos.
El otro candidato importante, Rodrigo de Loredo es un vagón del tren de Mauricio Macri. Si hay alianza liderará esa boleta y le hará daño a la Libertad Avanza, con quien comparte electorado. Y también está Ramón Mestre quien si se presenta le rasparía votos al radical. El 17 de agosto se acabarán las especulaciones, ya que ese día concluirá el plazo para presentar candidatos.
Es un juego casi perverso, pero juego al fin.





