Un reciente informe de la Fundación Mediterránea sobre el Monitor Fiscal revela cómo las provincias argentinas enfrentaron un complejo panorama económico durante 2024, marcado por una drástica caída en las transferencias nacionales, ingresos propios en retroceso y un ajuste significativo en el gasto público.
Caída histórica en transferencias fiscales
El análisis destaca una baja del 10,9% en las transferencias automáticas a las provincias en términos reales, mientras que las transferencias discrecionales experimentaron un desplome del 74%. Las provincias más afectadas fueron La Rioja (-98,1%), La Pampa y Formosa (-95,9%). En contraste, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró un aumento del 36,9% en las transferencias automáticas gracias a un fallo de la Corte Suprema relacionado con la coparticipación.
Además, las transferencias de capital prácticamente se desvanecieron, con una reducción del 94,7% en promedio. Regiones como Tierra del Fuego, La Rioja y Santa Cruz vieron caídas cercanas al 100%, mientras que Córdoba fue la menos afectada (-35,6%) debido a un bajo nivel de transferencias en 2023.
Recaudación provincial: un año de retrocesos
En cuanto a los ingresos tributarios propios, las provincias enfrentaron una baja real anual del 8-9%, liderada por una disminución del 10,6% en el impuesto a los Ingresos Brutos, su principal fuente de recaudación. Sin embargo, Neuquén logró destacarse con un aumento del 11%, impulsado por su actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. Por el contrario, CABA y Formosa registraron caídas del 17% y 25%, respectivamente.
El único impuesto con un desempeño positivo fue el inmobiliario, que creció un 9,9% a nivel nacional, impulsado principalmente por un incremento del 38,4% en Buenos Aires.
Ajuste fiscal y superávit financiero
Frente a la disminución de los ingresos, las provincias realizaron un ajuste fiscal significativo. Durante el primer semestre, el gasto público se redujo un 23,6% en términos reales, destacándose la caída en el gasto de capital (-56%) y el gasto en personal (-20%). Este ajuste permitió mejorar el resultado financiero provincial, alcanzando un superávit estimado del 1,5-2% del PIB, el más alto en una década.
El gasto corriente se contrajo un 19%, mientras que el gasto en personal varió desde una disminución del 5,7% en CABA hasta un 37,4% en Tierra del Fuego. Por su parte, el gasto de capital experimentó recortes de hasta el 95,2% en Santa Cruz.
Heterogeneidad entre provincias
El informe subraya las marcadas diferencias entre las provincias. Mientras que Neuquén logró mantener cierta estabilidad en sus finanzas gracias a la producción de gas y petróleo, Formosa y La Rioja enfrentaron las mayores reducciones en sus ingresos totales, con caídas del 19,3% y 23,3%, respectivamente.
Capítulo Córdoba
En Córdoba, las transferencias automáticas del gobierno nacional cayeron un 9,7% real en 2024, en línea con el promedio nacional, mientras que las transferencias discrecionales disminuyeron un 35,6%, una baja relativamente menor en comparación con otras provincias. Esta diferencia se explica porque en 2023 las transferencias discrecionales ya habían sido bajas.
En términos de recaudación propia, Córdoba experimentó una caída real del 10,4% en sus ingresos totales, destacándose la baja del 10,6% en el impuesto a los Ingresos Brutos, que constituye la principal fuente tributaria de la provincia. Sin embargo, hubo un aumento en la recaudación del impuesto inmobiliario, impulsado por ajustes en las valuaciones fiscales.
En cuanto al gasto, Córdoba redujo sus erogaciones corrientes un 27,5% real, siendo una de las provincias con los mayores ajustes en esta categoría. Este recorte, sumado a la baja en el gasto en personal y capital, contribuyó a mejorar el resultado financiero provincial, en línea con el ajuste fiscal observado en todo el país.





