La gestión cotidiana de un supermercado combina múltiples variables que, cuando no están coordinadas, impactan de forma directa en los resultados del negocio. Faltantes de stock, productos vencidos, promociones mal ejecutadas o tareas operativas que no se controlan a tiempo forman parte de una dinámica habitual en el sector. En ese contexto, la tecnología empieza a ocupar un rol cada vez más relevante para ordenar procesos y mejorar la toma de decisiones.
En Córdoba, la cadena Cordiez comenzó a trabajar con Kigüi, una startup argentina fundada en 2022 que desarrolló una plataforma basada en inteligencia artificial orientada a la gestión del punto de venta. El objetivo de la alianza es optimizar la operación diaria de los supermercados mediante el uso de datos, análisis predictivo y trazabilidad de productos y tareas.
Kigüi funciona como una herramienta de apoyo para los equipos de tienda y para los niveles gerenciales, integrando información proveniente de distintas fuentes y transformándola en alertas y recomendaciones operativas. La aplicación analiza datos históricos, imágenes de góndola, comportamiento de consumo y variables clave del negocio para detectar desvíos y anticipar problemas antes de que se reflejen en pérdidas económicas.
“Kigüi nació con la idea de ayudar a los comercios a tomar decisiones con información clara y accionable”, explica Mauricio Kremer, CEO y cofundador de la compañía. “Hoy la inteligencia artificial nos permite ordenar la operación diaria y liberar tiempo de los equipos para enfocarse en cuestiones estratégicas”, agrega.
De una solución puntual a un sistema integral. El desarrollo de la plataforma no fue lineal. En sus comienzos, Kigüi estaba enfocada en la detección de productos próximos a vencer, con un modelo que apuntaba principalmente a reducir pérdidas por caducidad. Sin embargo, el trabajo con supermercados de distintas regiones, entre ellos cadenas cordobesas, permitió identificar que los problemas operativos no se explicaban por una sola variable.
“No se trataba solo de vencimientos, sino de una combinación de factores: quiebres de stock, promociones que no se ejecutan como fueron diseñadas, tareas que quedan sin control y decisiones que se toman con información incompleta o desactualizada”, señalan desde la empresa.
A partir de ese diagnóstico, Kigüi evolucionó hacia una solución más amplia, pensada para acompañar la gestión diaria del supermercado en su conjunto. El sistema propone un esquema de trabajo basado en la detección temprana de desvíos, el seguimiento de tareas operativas y la estandarización de procesos en el punto de venta.
El caso Cordiez. La implementación en Cordiez se inscribe en una estrategia orientada a mejorar la visibilidad de lo que ocurre en cada tienda y a reducir la dependencia de controles manuales. A través de la plataforma, la cadena puede monitorear en tiempo real la correcta ejecución de promociones, el estado del stock y el cumplimiento de tareas rutinarias.
Entre las funciones que utiliza la cadena se destacan el chequeo automático de tareas operativas, el control de promociones en góndola y exhibiciones, la optimización de niveles de inventario y la reducción de pérdidas asociadas a vencimientos o errores de gestión.
La lógica de funcionamiento se apoya en la generación de alertas y prioridades. En lugar de revisar grandes volúmenes de información, los equipos reciben indicaciones concretas sobre qué corregir y en qué momento, lo que permite intervenir antes de que el problema se agrave.
Inteligencia artificial aplicada al retail regional. El uso de inteligencia artificial en el retail ya no es exclusivo de las grandes cadenas internacionales. En los últimos años, compañías globales avanzaron en el desarrollo de sistemas propios para optimizar la cadena de suministro y anticipar la demanda. La diferencia, según explican desde Kigüi, es que hoy ese tipo de tecnología empieza a estar disponible para supermercados regionales y cadenas medianas.
“La clave está en bajar la complejidad tecnológica y llevarla al día a día del punto de venta, con herramientas simples de usar pero respaldadas por modelos de análisis avanzados”, indican desde la startup.
Actualmente, Kigüi opera en Argentina, Perú, Paraguay y Uruguay, y trabaja tanto con grandes cadenas como con supermercados regionales. Además, mantiene una alianza con Fiserv para integrar su tecnología en los terminales Clover, que cuentan con una base instalada de más de 250 mil dispositivos.
Financiamiento y expansión. Hasta el momento, la compañía levantó USD 1,5 millones en rondas de inversión, con el respaldo de fondos como The Yield Lab, Newtopia, Amazon, Corlab y BID Lab. Los recursos se destinaron principalmente al desarrollo del producto y a la expansión regional.
La experiencia con Cordiez se suma a otros casos en los que la plataforma fue adaptándose a la realidad operativa de cada cadena. Según la empresa, el desafío hacia adelante es profundizar el uso de modelos predictivos y seguir integrando la herramienta en los procesos cotidianos de los supermercados, con foco en mejorar la eficiencia y la calidad de la información para la toma de decisiones.





