En su paso por la Bolsa de Comercio de Córdoba, el economista y ex presidente del Banco Central, Guido Sandleris, analizó la situación actual de la economía argentina y destacó el éxito inicial del gobierno nacional en la estabilización macroeconómica. Según el economista, los principales logros incluyen el freno a la inflación, el retorno del crecimiento y la recuperación de la confianza de los mercados, aunque advirtió que aún persisten desafíos que podrían requerir ajustes en el esquema cambiario.
Sandleris subrayó el reciente éxito de la provincia de Córdoba, que se convirtió en la primera jurisdicción subnacional en emitir bonos este año. La colocación se realizó a una tasa inferior a la del soberano, algo «inusual» y que refleja «la credibilidad que ha construido la provincia». Este hecho, destacó, demuestra la importancia de la disciplina fiscal y la buena reputación financiera para acceder al financiamiento en condiciones favorables.
Inflación y crecimiento: logros destacados
El ex titular del BCRA proyectó una inflación del 30% para este año. Aunque alta en términos internacionales, Sandleris la consideró un «gran logro» para Argentina, teniendo en cuenta que el país llegó a registrar tasas superiores al 200%. El dato de mayo —1,5%— y la desarticulación gradual del cepo sin un salto inflacionario son méritos del programa económico actual.
En cuanto al crecimiento, estimó que el PBI podría expandirse entre 5,5% y 6% en 2025, impulsado por una recuperación del salario real que sostiene el consumo y mejora indicadores sociales. La demanda interna, según detalló, muestra señales sólidas con un fuerte crecimiento en consumo e inversión privada.

Equilibrio fiscal y esquema monetario
Sandleris consideró al equilibrio fiscal como el «pilar no negociable» del programa económico. El gobierno logró el superávit financiero del año pasado gracias a un fuerte ajuste del gasto público, algo que permite pensar en futuras bajas impositivas.
En el plano monetario, señaló similitudes con el esquema implementado en 2018, con bandas cambiarias y un tipo de cambio flotante. Destacó la decisión del Tesoro de comprar dólares de forma gradual para acumular reservas, aunque reconoció el desafío que enfrenta el Banco Central, que necesita sumar 3.300 millones de dólares antes de fin de junio y 4.000 millones adicionales para lograr reservas netas positivas.
La cuestión cambiaria: ¿corrección o crisis?
El economista advirtió que el tipo de cambio real actual es similar al que precedió la crisis de 2018, y alertó sobre el creciente déficit de cuenta corriente (5.200 millones de dólares en el primer trimestre), un dato que «enciende luces de alarma». «La economía argentina está cara en dólares», explicó, lo que podría derivar en una pérdida de competitividad y mayores presiones sobre las reservas.
No obstante, diferenció la situación actual de una crisis abierta. Según Sandleris, la economía podría requerir una «corrección cambiaria» ordenada, distinta de una crisis como la de 2018. Entre los factores que mitigan el riesgo mencionó el superávit energético proyectado gracias a Vaca Muerta y la minería, el menor déficit externo (hoy en torno a 2,5% del PBI, frente al 5% de 2017) y la ausencia de un alto «carry trade» en pesos.
Asimismo, destacó que el equilibrio fiscal reduce el riesgo de una corrida, dado que elimina la necesidad de financiar el gasto público con emisión monetaria, un factor clave en crisis previas.
«El gobierno tiene herramientas para evitar una crisis cambiaria y ha sido pragmático hasta ahora«, aseguró Sandleris. Si bien consideró «difícil sostener» el actual tipo de cambio sin afectar la acumulación de reservas y el crecimiento, se mostró optimista respecto a la posibilidad de un ajuste gradual que evite un impacto abrupto.





