El verano 2026 consolida a Córdoba como uno de los motores del turismo interno argentino. Con 3,5 millones de visitantes acumulados solo en enero —casi un 9% más que en el mismo mes del año pasado— la provincia no solo lidera en volumen de turistas, sino también en impacto económico: el movimiento generado por la actividad ya roza el billón de pesos.
Los datos surgen de un relevamiento del área de Estadísticas de la Agencia Córdoba Turismo y confirman una tendencia que se había anticipado al inicio de la temporada. En comparación con enero de 2025, llegaron unos 300 mil turistas más, en un contexto donde el turismo de cercanía y las escapadas de último momento marcaron el pulso del verano. El clima y la posibilidad de viajar sin reservas previas impulsaron especialmente los fines de semana, que volvieron a ser el momento de mayor ocupación.
Para el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani, la clave está en la propuesta diferencial de la provincia. “Tuvimos un gran mes que en el comparativo con el del 2025 fue superior en cuanto a concurrencia. Existe un claro diferencial de Córdoba con el resto: su agenda de festivales y fiestas que motorizan al turismo interno y del resto del país”, señaló. La agenda cultural y de eventos volvió a funcionar como un imán, con festivales, espectáculos y celebraciones populares distribuidos en distintos puntos del territorio.
Los principales destinos reflejan ese dinamismo. Villa Carlos Paz sostiene durante la semana niveles de ocupación cercanos al 80% y trepa al 90% o 95% los fines de semana. Villa General Belgrano registra picos del 97%, mientras que Santa Rosa de Calamuchita alcanza el 90% en sus mejores jornadas. Miramar y su zona de influencia superan el 90% y logran ocupación plena durante los fines de semana. En Traslasierra, Nono mantiene un promedio del 80% con picos del 95%. En este escenario, los valles de Punilla y Calamuchita se consolidan como los más convocantes del verano cordobés.
El desempeño no solo se mide en camas ocupadas. El impacto económico acumulado desde el inicio de la temporada, impulsado por alojamiento, gastronomía, transporte, espectáculos y comercio, se acerca al billón de pesos. El dato resulta significativo en un contexto nacional donde el consumo muestra señales dispares, y posiciona al turismo como uno de los sectores más activos de la economía regional.
Con el comienzo de febrero, las expectativas se mantienen altas. “Sin dudas iniciamos febrero con mucha expectativa, tenemos un gran cronograma de atractivos en el que hacen punta los distintos festejos de carnaval. Nuestra tarea es acompañar a todos los visitantes y turistas; al sector privado y a cada municipio para mejorar día a día todo lo que nuestra hermosa provincia tiene para ofrecer”, concluyó Capitani.
Si la tendencia se sostiene, Córdoba podría cerrar el verano con cifras récord tanto en visitantes como en ingresos, reafirmando el peso estratégico del turismo dentro de la estructura productiva provincial.





