El comercio minorista pyme cerró diciembre de 2025 con un retroceso interanual del 5,2% a precios constantes, reflejando la persistencia de un escenario de consumo contenido y pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, el dato contrasta con la evolución mensual: en la medición desestacionalizada, las ventas crecieron 5,2% respecto de noviembre, impulsadas por el cobro del aguinaldo y la estacionalidad de las fiestas de fin de año.
Con este resultado, el balance anual de 2025 finalizó con una variación positiva acumulada del 2,5%, una señal moderadamente alentadora para un sector que atravesó buena parte del año bajo presión recesiva y márgenes ajustados.
La mayoría de los rubros, en rojo
De acuerdo con el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). el análisis por sectores confirma la fragilidad del consumo. Seis de los siete rubros relevados registraron caídas interanuales en diciembre, con descensos especialmente pronunciados en Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (-15%), Perfumería (-9,8%) y Textil e indumentaria (-8,5%). También mostraron bajas Alimentos y bebidas (-5,3%), Calzado y marroquinería (-2,9%) y Farmacia (-0,5%).
La única excepción fue Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que logró una leve suba interanual del 0,8%, traccionada por tareas de mantenimiento hogareño, pintura y arreglos menores típicos de la previa al verano.

Un “respiro” estacional, pero sin recuperación sostenida
En términos generales, diciembre funcionó como un alivio financiero transitorio para muchos comercios, que lograron generar liquidez para afrontar aguinaldos, saldar deudas y cubrir obligaciones de corto plazo. No obstante, los empresarios coincidieron en que la mejora no alcanzó para revertir el deterioro de la rentabilidad, afectada por el aumento de costos operativos, servicios e impuestos.
El comportamiento del consumidor se mantuvo cauto y selectivo, priorizando productos esenciales, promociones, descuentos en efectivo y financiación sin interés. En varios rubros, como perfumería y calzado, las ventas se concentraron en ventanas muy acotadas —especialmente en los días previos a la Navidad—, mientras que el resto del mes mostró escaso movimiento.
Situación actual y expectativas para 2026
Respecto del presente, el 55% de los comerciantes consideró que su situación se mantuvo estable en relación con el año anterior, mientras que el 27,6% afirmó que empeoró, un dato que, aunque negativo, representa una mejora de casi 10 puntos porcentuales frente a noviembre. Solo una minoría percibió una mejora clara en su desempeño.
Mirando hacia adelante, las expectativas son mayormente moderadas. El 51,2% de los encuestados espera una mejora de la actividad dentro de un año, el 43% cree que se mantendrá igual y apenas el 5,8% anticipa un escenario más desfavorable. Sin embargo, la predisposición a invertir sigue siendo baja: el 57,1% considera que no es un buen momento para realizar inversiones, frente a un 16% que lo ve oportuno.
Un cierre de año con señales mixtas
El desempeño de diciembre dejó en evidencia un escenario de contrastes para el comercio minorista pyme: una mejora mensual impulsada por factores estacionales, pero sin una recuperación estructural del consumo. Si bien el cierre positivo del 2025 aporta cierto alivio estadístico, el sector ingresa al 2026 con expectativas prudentes, condicionado a una recuperación sostenida del poder adquisitivo y a una mayor estabilidad macroeconómica.





