Stellantis concretó en Córdoba uno de los hitos industriales más importantes del año: el inicio de producción de la nueva pick-up RAM Dakota en el Polo Industrial de Ferreyra. El proyecto, que demandó una inversión de 385 millones de dólares y la creación de 1.800 nuevos puestos de trabajo, marca el desembarco formal de la marca RAM en la industria nacional y consolida al complejo cordobés como un centro estratégico de producción regional de pick-ups.
Durante la conferencia de prensa, Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, planteó un mensaje claro hacia el futuro de la industria: “La competitividad no se logra con declaraciones, sino con trabajo, eficiencia y capacidad para adaptarnos a la realidad del país”. Así, el ejecutivo enfatizó que el desafío no pasa solo por fabricar vehículos, sino por hacerlo en condiciones que permitan sostener la producción y las exportaciones.
“No perdemos energía pensando cómo sería el mundo si tuviéramos otro tipo de cambio. Lo que tenemos que hacer es trabajar con la realidad que tenemos y ser más productivos”, señaló Zuppi. “La clave está en encontrar estrategias para ser eficientes y competitivos dentro del contexto actual argentino”, agregó.

El nuevo modelo, que complementa la producción del Fiat Titano y el Cronos, refuerza la apuesta de Stellantis por Argentina. En el acto se destacó que el motor turbodiésel Multijet de 2.2 litros que equipará a la Dakota será fabricado localmente desde 2026, una decisión que, según Zuppi, representa “una necesidad estratégica para sostener la autonomía productiva y la generación de valor agregado nacional”.
El ejecutivo también abordó uno de los temas más sensibles para el sector: la competitividad y las condiciones macroeconómicas. Sin desconocer los desafíos de costos, impuestos y tipo de cambio, insistió en que el foco debe estar en la productividad y la eficiencia interna. “Cualquier cosa que nos haga más productivos y que genere empleo local va a ser bien recibida. Lo que no soluciona los problemas es negar la realidad”, sostuvo.
Zuppi evitó plantear reclamos al Gobierno y prefirió centrarse en la agenda de mediano plazo: exportar más y fortalecer la cadena de proveedores. “Creemos en una Argentina que mire al mundo de frente, que exporte valor agregado, conocimiento y talento argentino”, dijo. Según adelantó, el 70% de la producción de la Dakota estará destinada a la exportación, con Brasil como principal destino.

La pick-up se lanzará comercialmente en noviembre, con una meta inicial de 17.500 unidades anuales, y se espera que la producción alcance su ritmo pleno durante 2026.
El presidente de Stellantis también habló como titular de ADEFA, la cámara que agrupa a las terminales automotrices, y proyectó una producción total de 550.000 unidades para 2026. Sin embargo, advirtió que las exportaciones vienen mostrando una caída respecto de 2024. “Tenemos que trabajar para recuperar los volúmenes exportables. Brasil sigue siendo un mercado clave, pero hay que consolidar nuevos destinos”, afirmó. El ejecutivo también se refirió a las estrategias comerciales y a la “guerra de precios” en la que están entrando varias marcas: “No me preocupa por cómo veo los descuentos de la competencia, pero es un problema. Porque es algo que tiene finalización, porque los márgenes son acotados, no son los márgenes que tuvimos antes. Hoy los márgenes son acotados en serio, tenemos que jugar nuestro partido. No veo saludable un mercado con descuentos tan fuertes”.
Más allá de los números, Zuppi aprovechó el lanzamiento para reiterar una idea que viene repitiendo en cada presentación: la industria automotriz puede y debe ser parte de la solución al estancamiento económico argentino. “No se trata de reclamar, sino de hacer. Si logramos más eficiencia, mejores productos y más integración local, la industria va a seguir siendo uno de los motores del país”, concluyó.





