La oficialización de la reducción de los derechos de exportación para los principales cultivos agrícolas fue recibida con una combinación de satisfacción y cautela por parte del sector agroindustrial. Desde la Bolsa de Cereales de Córdoba, su presidenta, Laura Passerini, valoró la decisión del Gobierno nacional como un avance importante hacia una mayor competitividad, aunque advirtió que aún no alcanza para garantizar la rentabilidad sostenible de la actividad.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece una trayectoria de reducción progresiva de retenciones para cultivos estratégicos como trigo, cebada, soja y maíz, y se inscribe dentro de una política económica que busca compatibilizar el objetivo de mantener el superávit fiscal con una mejora en las condiciones de producción y exportación.
“Valoramos este compromiso que ha tomado el Gobierno de eliminar los derechos de exportación. Sabemos que no es una medida suficiente que haga sostenible la rentabilidad hoy del campo y la agroindustria”, sostuvo Passerini.
La previsibilidad, el factor clave
Más allá del impacto inmediato sobre los números del sector, desde la entidad cordobesa destacan un aspecto considerado central para el funcionamiento de los mercados: la previsibilidad.
La dirigente remarcó que la decisión de establecer un esquema con horizonte temporal definido permite a productores, exportadores e inversores planificar decisiones de largo plazo, una condición históricamente demandada por la agroindustria argentina.
“El hecho de que se planteen medidas a largo plazo habla de un sentido de conocimiento del mercado y de poder establecer uno de los condicionamientos claros para que todo funcione de manera correcta, que es la previsibilidad”, afirmó.
En la misma línea, Passerini interpretó como una señal positiva la reciente visita del presidente a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, gesto que consideró un acercamiento institucional entre el Gobierno y uno de los sectores más relevantes para la generación de divisas.
No obstante, la posición de la Bolsa de Cereales de Córdoba sigue siendo clara: el objetivo final debe ser la eliminación total de los derechos de exportación para toda la cadena agroindustrial.
Según la entidad, la reducción gradual representa un paso en la dirección correcta, pero todavía persisten distorsiones que afectan la competitividad frente a otros países productores y exportadores de alimentos.
Un nuevo negocio: los activos ambientales
Mientras el sector celebra avances en materia tributaria, también comienza a prepararse para un escenario internacional donde la competitividad no dependerá únicamente de los costos o la productividad, sino también de las credenciales ambientales.
En ese contexto, la Bolsa de Cereales de Córdoba presentó recientemente el Mercado de Valores Ambientales (MEVA), una plataforma orientada a la certificación, registro y comercialización de activos ambientales y créditos vinculados a la sostenibilidad.
La iniciativa fue lanzada durante el Argentina Carbon Forum y busca responder a una tendencia global cada vez más marcada: la exigencia de cadenas comerciales, consumidores e inversores de contar con productos trazables y procesos productivos alineados con metas de descarbonización.
“El consumidor hoy compra confianza, el mundo busca confianza, así que eso es una garantía que estamos dando desde MEVA”, señaló Passerini.
Blockchain y trazabilidad
El sistema fue diseñado para cubrir toda la cadena de generación y comercialización de activos ambientales.
Los proyectos son certificados bajo el denominado “Estándar Córdoba”, posteriormente registrados en la plataforma EcoRegistry y finalmente comercializados a través de MEVA, evitando problemas de doble contabilización de créditos.
Uno de los aspectos distintivos del proyecto es su soporte tecnológico. La plataforma opera sobre la blockchain de Ethereum, lo que garantiza trazabilidad e inalterabilidad de las transacciones, mientras que la infraestructura de almacenamiento y funcionamiento se encuentra alojada en AWS.
Desde la Bolsa destacan que esta combinación tecnológica permite ofrecer estándares de transparencia y confianza alineados con las exigencias de los mercados internacionales.
La transición del agro
Para Passerini, el agro argentino atraviesa actualmente una doble transformación.
Por un lado, continúa reclamando una reducción de la carga tributaria que le permita recuperar márgenes de rentabilidad y mejorar su posición competitiva frente a otros países productores.
Por otro, avanza en la construcción de herramientas que le permitan capturar valor a partir de prácticas sostenibles, convirtiendo los compromisos ambientales en oportunidades económicas.
En ese escenario, MEVA aparece como una apuesta estratégica para que los productores puedan monetizar esfuerzos vinculados a la agricultura regenerativa, la captura de carbono y otras prácticas sustentables, transformando esas acciones en activos comercializables.
La combinación entre una menor presión fiscal y la creación de nuevos mercados asociados a la sostenibilidad configura, según la visión de la Bolsa de Cereales de Córdoba, el camino para fortalecer la competitividad de una de las actividades más importantes para la economía argentina.







