La industria de la moda es uno de los sectores con mayor manufactura en el mundo. El sector está compuesto por diseñadores, productores textiles, modelos, comerciantes y consumidores que tienen como único elemento en común cualquier producto de uso personal: prendas de vestir, calzado o complemento.
En el marco del Córdoba Fashion Week, el diseñador Benito Fernández pasó por la provincia mediterránea para presentar su ultima colección. En dialogo con Punto a Punto hizo un análisis sobre la realidad del sector y manifestó que la industria de la moda está «muy golpeada».
«Es un sector que viene golpeado hace bastante, desde antes de la pandemia. Ahora estamos tratando de recuperarnos«, dijo el diseñador.
Seguidamente planteó: «la industria de la moda es muy importante, es una de las que más fuentes de trabajo da y para países como el nuestros es importante que esto se revierta y que podamos estar en el lugar que nos merecemos».
La semana pasada INDEC difundió el último dato de los precios al consumidor correspondiente a agosto, allí se conoció que el rubro de «Prendas de Vestir y Calzado» lideró todas las subas con un 9,9% mensual.
De acuerdo con dato del sector textil, el precio de la prendas de vestir se dividen de la siguiente forma: sólo el 8,5% del precio en vidriera de una prenda de marca premium está explicada por la industria.
Es decir, la industria que hizo la remera se lleva sólo el 8,5% que corresponde al costo de fabricación de la prenda de vestir preparada para su venta final. Este costo incluye la actividad de toda la cadena de valor que interviene en la producción de la ropa (productor de algodón, lana o fibra sintética, desmontador, hilanderías, tejedurías, tintorerías, lavaderos, confeccionistas, etc).
El resto de los componentes del precio están vinculados a impuestos (50,3%), alquileres de shoppings (12,7%), logística (9%), costos financieros (12,2%), marca comercial (4,8%), diseño y publicidad (2,8%).
El impacto ambiental de la industria textil se extiende por todo su “ecosistema comercial”: desde la producción, distribución y exhibición hasta la adquisición, los procesos de cuidado y lavado y, finalmente, su desecho.
En lo que va del año, la indumentaria acumula una inflación del 74,3% y superó el 100% de lo que valían los productos en agosto de 2021. Con prendas básicas que pueden llegar a costar arriba de los $15.000 y ante las dificultades de comprarlas en cuotas, la moda circular es una tendencia que comienza a imponerse en el país.
Este hábito de consumo de adquirir o alquilar ropa usada no sólo persigue el ahorro, también el cuidado del medio ambiente. De acuerdo con un informe de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo.
Cada año se tiran al mar medio millón de toneladas de microfibra, lo que equivale a tres millones de barriles de petróleo, y el rubro del vestido utiliza 93 millones de metros cúbicos de agua, un volumen suficiente para satisfacer las necesidades de cinco millones de personas.
Para Benito Fernández es necesario que la industria tome conciencia y se suba a la tendencia de la moda circular: «hay que empezar a concientizar y entrar en el mundo de la moda circular, sobre todo por el medioambiente». Cabe destacar que para su nueva colección, el diseñador reutilizado todo el calzado de pasarelas anteriores.
En Córdoba, quien alza la bandera de la moda circular es Laura Posada, que ya abrió siete locales en diferentes zonas de la provincia. «La moda circular llegó para quedarse, con una propuesta que va más allá del reciclado y abarca conceptos que van desde el consumo responsable (esto es, comprar menos y de mejor calidad) hasta el arreglo de cosas que, en lugar de tirarlas a la basura, pueden arreglarse, costumizarce y renacer en el cuerpo de otro usuario que les otorgue una nueva vida».
«El concepto de moda circular es un concepto que se encuentra instalado en otros países, y que cada vez está creciendo más. En nuestra ciudad yo noto que hay un gran movimiento de locales con moda circular, desde el año pasado ha habido una explosión de locales, garaje, living que venden ropa con uso. El tema de la economía influye mucho en nuestros días, ya que actualmente es muy costoso ir a un shopping y poder vestirnos con todo un look», considera Posada.








