La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) expresó su preocupación por la situación de la infraestructura en el país y reclamó la puesta en marcha de un plan nacional que permita reactivar obras y ordenar el funcionamiento del sector.
El pronunciamiento se realizó en el marco del 147° Consejo Federal de la entidad, que tuvo lugar en Rosario. Allí, representantes de todo el país advirtieron sobre la existencia de una “emergencia de infraestructura”, vinculada a la falta de mantenimiento, la paralización de obras y la ausencia de una planificación integral.
Según indicaron, esta situación genera impactos en la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida. En ese sentido, estimaron que la falta de mantenimiento adecuado provoca pérdidas cercanas a los US$ 25.000 millones anuales.
La entidad también citó observaciones de organismos internacionales que señalan a la baja inversión en infraestructura como uno de los principales problemas estructurales de Argentina, con efectos sobre su inserción en el comercio internacional y sus posibilidades de crecimiento sostenido.
Avances parciales y desafíos pendientes. En el documento, Camarco valoró la implementación inicial de un sistema de concesiones viales, aunque consideró que aún no se traduce en mejoras generalizadas. También advirtió sobre la necesidad de atender el mantenimiento de unos 30.000 kilómetros de rutas que no resultan concesionables.
Por otra parte, destacó el rol de provincias y municipios que sostienen inversiones en infraestructura, aunque evaluó que esos esfuerzos no alcanzan para cubrir las necesidades existentes.
Deuda con el sector y caída de la actividad. Otro de los puntos señalados fue la falta de resolución de la deuda del Estado nacional con empresas constructoras. La entidad indicó que la ausencia de definiciones sobre el mecanismo de pago genera incertidumbre financiera y afecta la continuidad de las compañías.
A este escenario se suma la caída de la actividad en el segmento privado, en un contexto económico que redujo proyectos e inversiones. Desde Camarco sostuvieron que la construcción es uno de los sectores más impactados por el ajuste, con efectos sobre el empleo y sobre una amplia cadena de actividades vinculadas.
Reclamo por un plan de infraestructura. En este contexto, la Cámara llamó a avanzar en un acuerdo que permita diseñar y ejecutar un plan nacional de infraestructura con horizonte de largo plazo.
Entre los ejes propuestos se incluyen la reactivación de obras paralizadas, la cancelación de deudas con empresas, la normalización de fondos específicos para infraestructura vial e hídrica y el desarrollo de un programa federal que contemple rutas, ferrocarriles, puertos, energía, agua y saneamiento.
También se planteó la necesidad de incorporar esquemas de financiamiento mixto con participación privada, promover el acceso al crédito hipotecario, fortalecer la transparencia en la ejecución de obras y fomentar el empleo formal y la capacitación en el sector.
Finalmente, la entidad remarcó que la infraestructura es un factor clave para el desarrollo económico y sostuvo que su financiamiento no debería ser considerado una variable de ajuste.








