-Ministro, ¿qué puede decir sobre las retenciones y la posibilidad de reducirlas o eliminarlas?
-La razón es que es uno de los impuestos más regresivos. Para nosotros es una prioridad. Definitivamente estamos haciendo todo lo que hay que hacer para que eso suceda. Ahora, bueno, sí que digamos es un número mágico… y bueno, si no será en agosto, será en septiembre o en junio, pero definitivamente estamos haciendo todo lo que hay que hacer para que suceda una baja.
-¿Cuál diría que es la principal diferencia entre la actual gestión económica y las anteriores?
Esta es la primera vez que Argentina ha atacado el problema de raíz que es el déficit fiscal. Entonces, este gobierno ha hecho eso y de manera, digamos, sin contemplaciones. Fuimos a equilibrio fiscal el mes uno cuando pensaban que no se podía ajustar las cuentas fiscales más de un punto por año. Nosotros ajustamos cinco en un solo mes. Entonces, eso prueba el compromiso y la determinación del presidente y de su equipo de ministros. Una vez que vos ordenás las cuentas fiscales, todo lo demás se hace más fácil de ordenar. Argentina siempre vivió un desorden precisamente porque jamás tuvimos orden fiscal.
-¿Cómo es hoy la relación con el gobernador de Córdoba?
Muy buena. Tengo muy buena relación con el ministro también. Muy buena relación con ambos y, como digo siempre, cuando puedo darles una mano se las doy.
-Desde Nación suelen plantear la necesidad de bajar Ingresos Brutos en las provincias. ¿Es algo que van a seguir impulsando?
Ingresos brutos es un impuesto tremendamente distorsivo, es el impuesto más distorsivo que hay hoy en el país. El problema que existe hoy es que la mayoría de las provincias es el impuesto con el que más recaudan. Entonces tienen el problema que bajarlos cuesta relativamente, porque inmediatamente lo sienten en la recaudación. Por eso es tan importante que el país crezca. Porque en la medida que el país crezca y se formalice, entonces el país empieza a recaudar más. Si el país empieza a recaudar más… van a poder empezar a bajar ingresos brutos”.

—En el contexto internacional actual, con conflictos y tensiones globales, ¿qué impacto puede tener en la Argentina? Lo que puedo decir es que por lo menos la parte buena es que hoy nuestra alianza estratégica es del lado correcto, es con Estados Unidos y con Israel. El alcance que pueda tener el conflicto que hoy estamos viendo es muy difícil de decir. Esperemos que las cosas se solucionen pronto.
—Usted habla de reconstruir el sistema económico. ¿Cuál es el rol del sector privado en ese proceso?Nosotros estamos tratando de darle al sector privado todas las herramientas para que reconstruyamos entre todos. Sobre las reformas impulsadas por el Gobierno, agregó: “Esta reforma laboral apunta a eso, que haya más empleo, que haya más formalización, para que los trabajadores tengan entonces derechos que antes no tenían”. También defendió las medidas vinculadas al blanqueo y los ahorros fuera del sistema: “Hay que hacer borrón y cuenta nueva… necesitamos que la gente empiece a confiar nuevamente”.
-Algunos sectores sostienen que el modelo económico está demasiado orientado al sector financiero. ¿Qué responde a esa crítica? No, eso es todo lo contrario. El sector financiero fue también víctima de un modelo que generaba incentivos para que la gente no tuviera crédito y para que todo el crédito se lo llevara el Estado. ¿Por qué no había crédito para la gente? Porque el Estado tenía déficit y entonces el Estado se llevaba todo el crédito disponible. Este es un modelo exactamente contrario, donde por primera vez los bancos están actuando de bancos, están prestando a la gente. El crédito como porcentaje del producto… prácticamente no existía, eran tres puntos. Hoy estamos prácticamente en 13 puntos, casi se ha cuadriplicado el crédito. El crédito es una herramienta fundamental para que el país se desarrolle.
-¿Cómo se conecta ese proceso con la reducción de impuestos que promete el Gobierno?
El objetivo es generar un círculo virtuoso: Si el país crece, nosotros vamos a tener mayores ingresos. Al no aumentar el nivel de gasto, cada vez tenemos mayor superávit. ¿Y qué vamos a hacer con esos mayores recursos? Bajar impuestos. Entonces el sector privado cada vez es más competitivo, genera más empleo y puede pagar mejores salarios.








