El desempeño de las inversiones durante 2025 dejó un balance claro: los mercados internacionales, y en particular el estadounidense, ofrecieron mejores rendimientos que los activos financieros locales. Así lo señala un informe especial de la consultora ECOSUR, que destaca que el índice S&P 500 fue el activo con mayor retorno del año, superando ampliamente a las alternativas argentinas.
“El S&P 500 generó un retorno superior al de todos los activos argentinos, equivalente a 17,2% en dólares y 51,5% en pesos durante 2025”, precisa el estudio. El índice, que agrupa a las 500 principales empresas que cotizan en Estados Unidos, volvió a consolidarse como referencia clave para los inversores en un contexto global de mayor previsibilidad relativa frente a la volatilidad doméstica.
A nivel local, el informe remarca que, pese a un año complejo para las acciones, la mayoría de los activos financieros argentinos logró ganarle tanto a la inflación como a la suba del dólar. En ese escenario, la renta fija volvió a posicionarse como una de las opciones más sólidas. “Se destacó la renta fija (en pesos y en dólares), que generó rendimientos reales positivos en un escenario donde el incremento del tipo de cambio paralelo fue apenas inferior a la inflación”, señala ECOSUR.
Entre los instrumentos argentinos, los bonos soberanos en dólares lideraron los rendimientos. El bono AL30, con vencimiento en 2030, registró un retorno total del 11,9% en dólares, equivalente a un 43,1% medido en pesos. Según el informe, este resultado no estuvo asociado a una baja del riesgo país, sino principalmente al cobro de cupones y al devengamiento de intereses. “El riesgo país cerró 2025 en niveles similares a los de fines de 2024”, aclara el documento.
El plazo fijo tradicional también mostró un desempeño destacado. Con un rendimiento anual del 40,7% en pesos, no solo superó al dólar, sino que además logró ganarle a la inflación, generando una ganancia real del 7,7%. “A diferencia de 2024, también superó a la inflación, ubicándose por encima del plazo fijo UVA”, subraya el informe.
Por su parte, el plazo fijo UVA replicó la inflación anual del 31,5% y logró una leve ganancia frente al dólar, mientras que las Obligaciones Negociables en dólares de empresas con máxima calificación crediticia ofrecieron un retorno promedio del 6,5% en moneda dura.
El dato negativo del año volvió a concentrarse en el mercado accionario argentino. El índice Merval fue el activo con peor desempeño, con una caída del 3% en dólares y una suba en pesos muy por debajo de la inflación. “Las acciones de empresas argentinas quedaron claramente rezagadas frente al resto de las alternativas”, concluye ECOSUR.
En la comparación interanual, el informe advierte un cambio de tendencia respecto de 2024. Mientras que ese año estuvo marcado por ganancias extraordinarias en bonos y acciones, en 2025 la combinación de inflación en descenso, tasas reales positivas y menor volatilidad cambiaria favoreció a la renta fija. “Este contexto jugó en detrimento de las acciones, que en muchos casos habían alcanzado su máximo histórico en dólares a fines de 2024”, resume el estudio.
Así, 2025 cerró con una señal clara para los inversores: menor apetito por el riesgo local, mayor protagonismo de la renta fija y una vez más, el atractivo de los mercados internacionales como refugio y oportunidad de rendimiento.








