La histórica marca cordobesa de confituras La Paila inicia una nueva etapa. Luego de atravesar un proceso que amenazaba con su desaparición, fue adquirida por el empresario gastronómico Gabriel Reusa, quien impulsará un ambicioso plan de relanzamiento orientado a modernizar la producción, ampliar la distribución y posicionar nuevamente a la firma como un referente de los productos regionales cordobeses.
La operación significó la compra del 100% de las acciones de la sociedad que controlaba la marca y sus activos, incluyendo la propiedad intelectual de sus recetas y el contrato del tradicional local ubicado en el centro de Córdoba.
“La Paila es una marca con más de 30 años de historia y un enorme reconocimiento. Vimos una oportunidad de rescatar un producto que tenía una gran valoración en el mercado y proyectarlo hacia una nueva escala”, explicó Reusa.

Mucho más que una adquisición
La compra se produjo en un contexto complejo para la empresa original, que había decidido cesar sus operaciones. Reusa y su equipo ya mantenían una relación comercial como proveedores, lo que facilitó el acercamiento y posterior negociación.
Sin embargo, el objetivo va más allá de preservar una marca tradicional. La estrategia apunta a convertir a La Paila en una unidad de negocio con identidad propia dentro de un ecosistema empresarial más amplio que integra producción, gastronomía y servicios.

Tecnificación sin perder la esencia
Uno de los principales desafíos será modernizar una estructura productiva que históricamente se caracterizó por procesos altamente artesanales.
La nueva gestión inició un proceso de tecnificación orientado a incrementar la capacidad productiva y mejorar la eficiencia sin resignar la calidad que convirtió a La Paila en una marca reconocida.
La estrategia contempla además una concentración de la oferta en las líneas de mayor potencial comercial. En ese sentido, las colaciones y las nueces confitadas aparecen como los productos estrella de la nueva etapa.
La empresa también trabaja en el desarrollo de nuevas propuestas vinculadas al universo de las confituras y en una renovación integral de la imagen de marca, con nuevos envases y packaging diseñados para competir en mercados nacionales.

De Córdoba al resto del país
Uno de los ejes centrales del proyecto será la expansión comercial fuera de la provincia. Para ello, Reusa comenzó a estructurar una red de distribuidores que permitirá llevar los productos de La Paila a distintos puntos del país. La marca mantendrá su identidad independiente, aunque contará con el respaldo comercial y operativo del grupo gastronómico.
En paralelo, todos los locales de Goulú incorporarán espacios específicos para la venta de productos de La Paila, generando una integración comercial que potenciará ambas marcas. El local que la firma posee en el aeropuerto de Córdoba ya se convirtió en una experiencia exitosa para la comercialización de regalos gastronómicos y productos regionales destinados a viajeros.
Un nuevo café en el corazón turístico de Córdoba
La operación también incluye una expansión física para Goulú. El tradicional local de La Paila, ubicado en Duarte Quirós 185, será reconvertido en un nuevo café de la marca, sumándose a la red de establecimientos que ya opera la empresa. La ubicación fue elegida por su fuerte atractivo turístico y su alto flujo peatonal, en una zona estratégica del casco histórico y del circuito jesuítico de la ciudad.

El nuevo espacio contará con capacidad para unas 45 personas entre el salón y la parte exterior, y replicará la propuesta gastronómica que caracteriza a los locales de Goulú. Las obras de adecuación demandarán aproximadamente 45 días y contemplan mejoras en instalaciones y servicios.
Generación de empleo y crecimiento productivo
La integración de La Paila también traerá aparejada una ampliación de la estructura laboral. Hasta el momento se incorporaron seis colaboradores al proyecto, cinco de ellos mediante nuevas contrataciones y uno proveniente de la planta actual de Goulú. Las proyecciones son aún más ambiciosas. La empresa prevé duplicar su plantilla en los próximos seis o siete meses y avanzar hacia la implementación de un segundo turno de producción para abastecer la futura demanda nacional.

Crecer en tiempos de incertidumbre
Para Gabriel Reusa, el contexto económico actual no debe interpretarse únicamente como una etapa de restricciones, sino también como un escenario que obliga a repensar modelos de negocio y detectar oportunidades. La visión de la compañía se apoya en tres pilares: una política de precios coherente, la autenticidad de las propuestas y la capacidad de diferenciación.
“Las empresas que logran identificar claramente cuál es el corazón de su negocio y trabajan sobre esa fortaleza son las que encuentran oportunidades incluso en momentos complejos”, sostienen. Bajo esa lógica, el rescate y relanzamiento de La Paila representa mucho más que una adquisición empresarial. Es una apuesta por revitalizar una marca emblemática de Córdoba, proyectarla a escala nacional y consolidar un ecosistema gastronómico que combine tradición, innovación y crecimiento sostenido.







