La inteligencia artificial ya no es sólo un tema de conversación dentro del mundo tecnológico. En Córdoba empieza a aparecer como una herramienta concreta para mejorar la competitividad de las empresas y también como una política de desarrollo productivo.
Ese fue uno de los ejes que surgieron durante un encuentro organizado por la Agencia de Competitividad de Córdoba con periodistas, donde se presentaron los resultados del programa HackIA y se debatió sobre el impacto que la tecnología puede tener en el entramado productivo provincial.
Según explicó Natalia Seiler, directora ejecutiva del organismo, la clave es entender que la inteligencia artificial no debe pensarse únicamente como una herramienta tecnológica, sino como parte de una estrategia más amplia de desarrollo. En ese sentido, señaló que el desafío es trabajar de manera coordinada entre el sector público, las empresas y el sistema científico-tecnológico para anticipar los cambios que vienen.
Durante la presentación, la funcionaria planteó que el avance de la IA abre un escenario particular para las economías regionales. “Lo que esto nos pone es ante un nivel de oportunidad. Nos pone a todos los países y a todos los territorios de nuevo en una misma línea de largada”, señaló.

La idea, explicó, es evitar que las transformaciones tecnológicas tomen por sorpresa al sistema productivo local y, en cambio, generar condiciones para que las empresas puedan incorporarlas de manera gradual.
La IA como política productiva
Uno de los conceptos que surgieron durante el encuentro es que la inteligencia artificial ya no puede analizarse únicamente desde el sector tecnológico. Para la Agencia, el desafío es integrarla dentro de una estrategia de desarrollo económico que involucre a distintos actores del ecosistema.
En ese sentido, desde el organismo vienen trabajando con empresas, clústers productivos y distintos ministerios para explorar aplicaciones concretas de la tecnología y generar aprendizaje colectivo.
En la propia agencia, por ejemplo, comenzaron a desarrollar herramientas basadas en IA para analizar información estratégica, mejorar procesos y colaborar con otras áreas del gobierno.
“Hoy tenemos 18 agentes diferentes”, explicó Seiler durante la charla, al referirse a sistemas automatizados utilizados para tareas de análisis, seguimiento de información y asistencia en distintos procesos internos.
La experiencia también comenzó a compartirse con clústers empresariales y organizaciones del ecosistema productivo, como parte de una estrategia de difusión y capacitación.
Acelerar la adopción
Uno de los objetivos del programa HackIA fue justamente acelerar la adopción de inteligencia artificial dentro de las empresas. El programa reunió a más de un centenar de compañías de distintos sectores productivos de la provincia, que trabajaron durante varios meses en el desarrollo de sus primeros casos de uso. La iniciativa buscó generar un espacio de experimentación donde las empresas pudieran explorar la tecnología, identificar oportunidades concretas y conectarse con proveedores y especialistas.
La premisa fue simple: aprender haciendo.
Según los organizadores, esta metodología permite reducir la incertidumbre que muchas empresas todavía tienen respecto de la inteligencia artificial y facilita la identificación de proyectos con impacto real en el negocio.

Una oportunidad histórica
Durante el encuentro también se planteó que la inteligencia artificial puede representar una oportunidad particularmente relevante para territorios con talento tecnológico y una matriz productiva diversificada.
Desde la Agencia de Competitividad sostienen que, si se logra articular al ecosistema, Córdoba podría posicionarse bien frente a esta nueva ola tecnológica. En ese marco, remarcaron que el desafío no pasa sólo por desarrollar tecnología, sino también por fortalecer capacidades dentro de las empresas y generar espacios de colaboración.
“La Inteligencia Artificial está redefiniendo los límites de lo posible. Para territorios como Córdoba representa una oportunidad histórica para acelerar el crecimiento y el desarrollo”, sostuvo la directora de Uvitec, Carolina Costa.
Lo que viene
A pesar del entusiasmo, también se reconoce que la adopción de inteligencia artificial recién está comenzando. Muchas empresas todavía están en etapas iniciales, probando herramientas, desarrollando pilotos o explorando posibles aplicaciones. En ese contexto, el objetivo de las políticas públicas y de las iniciativas del ecosistema será acompañar ese proceso para que pueda escalar.
La velocidad con la que evoluciona la tecnología obliga a moverse rápido, pero también a hacerlo de manera coordinada. Por eso, uno de los mensajes centrales del encuentro fue que la inteligencia artificial no es sólo un desafío tecnológico, sino también organizacional, cultural y estratégico. Y que, si se logra aprovechar el momento, puede convertirse en una palanca de competitividad para la provincia.








