Por Eduardo Bocco. Quedó el eco rumoroso tras las sorpresivas afirmaciones de Luis Juez en las que desafió a Juan Schiaretti y arrojó un par de dardos venenosos a su compañero de ruta, Rodrigo de Loredo.
Luego de las declaraciones al programa Punto y aparte de Punto a Punto radio (90.7), el senador nacional jugó cartas fuertes a horas de la llegada del presidente Javier Milei a Córdoba. Está claro que si no hay marcha atrás y todo vuela por los aires del clima político –tenso clima político habría que decir– es posible que en la elección de medio término del año que viene se presenten al menos siete listas con historia. Veamos:
-La Libertad Avanza
-Frente Cívico
-Hacemos (cordobesismo)
-Unión Cívica Radical con De Loredo
-Unión Cívica Radical mestrista
-Kirchnerismo
-Frente de Izquierda
Esto generaría un panorama complejo que tiene una sola agrupación que aplaude: el peronismo. Esto porque sus principales arquitectos de campaña manifiestan que existe un viejo accioma de la política que dice que mientras más dividida se presenten las agrupaciones opositoras a una elección, más crecen las posibilidades de los oficialismos para imponerse en esas contiendas. Y en Córdoba, el PJ gobierna con Martín Llaryora, aunque se podría hacer una segunda lectura de esto y decir que en nuestra provincia el gran vencedor de las elecciones de 2023 fue el presidente Javier Milei.
Los schiarettistas guardan absoluto silencio sobre la afirmación del legislador quien remarcó que sólo sería candidato a diputado nacional en 2025 si Schiaretti se presenta como candidato.
Las fuertes opiniones del parlamentario provocaron un cimbronazo en el radicalismo porque seguramente ni De Loredo ni sus compañeros de ruta esperaban semejante latigazo. Lo trató de individualista y egoísta al radical por haber despreciado ser candidato a vice para postularse a la intendencia. Dijo Juez que dio su palabra de honor y se comprometió a ser gobernador un solo período. “Ganamos por 20 puntos”, vaticino. Y agregó que Rodrigo le contestó: “Yo gano por 18 puntos la intendencia”.
El jefe del Centro Cívico dejó claro que el radical cometió un error: si Juez perdía la provincia, de inmediato el PJ pondría toda su fuerza para sostener a Daniel Passerini. Y eso pasó.
Los deloredistas se quejan ahora y machacan contra Juez, por lo que habrá que seguir de cerca este vínculo. ¿El senador aceleró los tiempos para independizarse del sector de la UCR que no quiere a los radicales que postulan la boleta 3?
Juez soltó amarras y, por ahora, se limita a esperar una eventual respuesta de Milei sobre cómo armará las listas de La Libertad Avanza, tanto el año que viene como en 2027. Cuidado porque el presidente ha demostrado que con su estilo tosco y por demás agresivo y camorrero, ha hecho un rápido aprendizase sobre cómo jugar en el paño de la política partidaria. La compañía del jefe de Gabinete Guillermo Francos tal vez le sirva a estos fines, dado que los otros componentes de la Casa Rosada: Karina Milei y Santiago Caputo, también están haciendo sus primeros palotes en estas lides.
Juez espera y trata de sacarle el jugo a su relación con el hombre apoltronado en el sillón de Rivadavia y De Loredo se acerca cada vez sin más tapujos a Santiago Caputo con la intención de recortarle el campo de acción al senador. Obviamente, las declaraciones del viernes pasado le cayeron como una bomba. Hubo una que, según sus allegados, le dolió mucho: (De Loredo) se queja porque el bloque de diputados nacionales se partió y 12 legisladores se independizaron… “Él le hizo lo mismo a Mario Negri” hace un tiempo.
Hoy el escenario se parece mucho al de un calidoscopio en el que nada es lo que parece.








