Tras semanas de euforia en los mercados financieros, los activos locales entraron en una etapa de estabilidad. Los dólares financieros mostraron un leve repunte, el riesgo país se estabilizó y el índice Merval experimentó un retroceso, interrumpiendo así el rally alcista reciente. Aunque los indicadores económicos siguen siendo positivos —con el Banco Central (BCRA) acumulando divisas, un superávit fiscal y comercial consolidado, y una inflación en descenso—, el gobierno ha decidido mantener el cepo cambiario hasta 2025, lo que podría afectar la estabilidad actual y la acumulación de reservas.
El desafío de combinar el cepo cambiario con el atraso del tipo de cambio pone en duda las perspectivas de crecimiento económico a largo plazo, a pesar de los buenos datos coyunturales. Esta semana, se esperan cifras clave sobre la actividad económica de agosto, que podrían mostrar una leve caída tras la recuperación de julio, y también se publicará el balance cambiario de septiembre, revelando el origen de las compras de divisas por parte del BCRA.
Desempeño dispar de la actividad económica
El panorama económico sigue mostrando señales mixtas. Aunque algunos sectores han registrado avances, como las importaciones desde Brasil (+25,2% mensual), los patentamientos de autos (+9,6% mensual) y los préstamos comerciales en pesos (+8,2% mensual), otros rubros se mantienen en terreno negativo. La demanda eléctrica cayó un 1,2%, la producción de hierro bajó un 9,5% y los patentamientos de motos se contrajeron un 22,2% en términos mensuales. Además, el empleo registrado continúa sin repuntar, con una caída acumulada de 109 mil puestos de trabajo desde el inicio de la actual gestión.
El superávit fiscal se mantiene
El sector público volvió a presentar un superávit en septiembre, alcanzando un 0,14% del PBI en términos primarios y 0,08% en términos financieros. Este resultado positivo refleja la política de ajuste fiscal implementada por el gobierno, con una caída del gasto primario del 29% en términos reales. Sin embargo, se prevé que en los últimos meses del año el déficit aumente debido al pago de intereses y aguinaldos.
Energía y soja, los pilares del superávit comercial
El superávit comercial de septiembre alcanzó los USD 981 millones, impulsado principalmente por el sector energético y las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, que crecieron un 47,8% interanual. Las importaciones, aunque continúan en descenso, moderaron su caída, registrando un -8,8% interanual. A lo largo del año, el superávit comercial acumulado asciende a USD 15.075 millones, más de USD 22.000 millones por encima del déficit registrado en el mismo período de 2023.

La deuda pública sigue en aumento
El stock de deuda pública en septiembre llegó a los USD 460.068 millones, con un 44% de la misma en moneda local. Este incremento responde tanto al endeudamiento en pesos como a la apreciación del tipo de cambio. A lo largo de 2024, la deuda pública ha crecido en USD 89.395 millones.
Dólares financieros en alza
A pesar de las intervenciones del BCRA en el mercado cambiario, los dólares financieros operaron al alza. El Contado con Liquidación (CCL) subió un 0,7% y cerró en $1.196, mientras que el dólar MEP aumentó un 1,6%, alcanzando los $1.162. La brecha cambiaria se mantiene en niveles moderados, lo que sugiere que no se espera un salto en el tipo de cambio en el corto plazo.
En resumen, aunque los indicadores económicos actuales son alentadores, las medidas de control cambiario y el atraso del tipo de cambio siguen planteando desafíos a largo plazo. El crecimiento económico dependerá en gran medida de la recuperación del consumo y la actividad económica en los próximos meses.








