Un estudio de opinión pública realizado por Sicchar Consultores en la ciudad de Córdoba entre el 30 de agosto y el 3 de septiembre muestra que el exgobernador Juan Schiaretti encabeza la intención de voto de cara a las elecciones legislativas de octubre de 2025.
Con un 33,3% de apoyo, el dirigente de Provincias Unidas se ubica en el primer lugar, seguido por Gonzalo Roca, candidato de La Libertad Avanza, que alcanza el 23,7%.
En un distante tercer puesto aparece Natalia De la Sota, de Defendamos Córdoba, con un 10,6%. El resto de la oferta electoral se reparte entre porcentajes menores al 6%, destacándose Ramón Mestre (UCR) con el 4% y Pablo Carro (Frente Patria) con el 2,8%.

El sondeo, basado en 420 casos domiciliarios con un margen de error del 5%, refleja un escenario en el que Schiaretti mantiene una ventaja de casi diez puntos sobre Roca, pero sin una supremacía que asegure la elección. El elemento que agrega mayor incertidumbre es la elevada proporción de indecisos: el 16,4% de los encuestados todavía no sabe a quién votará, cifra que supera la diferencia entre los dos primeros candidatos y abre la posibilidad de un desenlace abierto en los próximos meses.
La encuesta también midió la imagen de las principales gestiones. El presidente Javier Milei conserva un diferencial positivo, aunque más débil que en 2023: su administración cuenta con un 49% de aprobación y un 46% de desaprobación, lo que refleja un desgaste ligado a la economía estancada y la inestabilidad del dólar.

En contraste, el gobernador Martín Llaryora logra un 54% de aprobación contra un 42% de rechazo, consolidando una mejor valoración en la capital provincial, donde el oficialismo local mantiene un rol activo en la campaña.
El perfil de los votantes revela clivajes interesantes. Schiaretti concentra apoyo en mayores de 40 años y en sectores de ingresos medios y bajos, pero también logra captar electores que en 2023 se habían inclinado por Milei y Massa, lo que muestra la amplitud de su base.

Roca, en cambio, se afirma con fuerza en los votantes más jóvenes: el 38% de sus adherentes tiene menos de 30 años y casi todos provienen del espacio libertario que se consolidó en las elecciones nacionales pasadas. De la Sota aparece más vinculada al electorado femenino y a quienes habían apoyado a Sergio Massa en la última presidencial, con un caudal estable pero más limitado en volumen.

En cuanto a la participación, el 72% de los cordobeses afirmó que concurrirá a las urnas en octubre, aunque el compromiso varía según la edad: los niveles más bajos se registran en los más jóvenes, donde apenas un 65% de los consultados dijo que votará, frente a guarismos que superan el 74% en las franjas medias y adultas.
Este dato es clave porque allí se juega parte del capital electoral de La Libertad Avanza, que ha crecido principalmente entre los sectores juveniles.
Las conclusiones del estudio señalan que Córdoba Capital no muestra un dominio absoluto de ninguna fuerza. Schiaretti se ubica al frente con la fuerza de su trayectoria política, Roca aparece como la novedad que disputa espacios con fuerte anclaje juvenil, y De la Sota sostiene un electorado peronista más clásico.
Sin embargo, el alto número de indecisos y la volatilidad del clima económico y político nacional permiten anticipar que la campaña electoral recién comienza y que el resultado final está lejos de estar definido.








