El presidente Javier Milei volvió a defender con firmeza el rumbo económico de su gobierno durante una disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde sostuvo que Argentina atraviesa un cambio estructural tras décadas de políticas que —según afirmó— llevaron al país a la decadencia.
Ante empresarios y dirigentes del sector productivo, el mandatario combinó definiciones teóricas sobre economía con un balance de gestión y una defensa del programa de estabilización basado en el equilibrio fiscal, la reducción del Estado y la liberalización de la economía.
“El crecimiento económico depende de liberar la función empresarial y respetar la propiedad privada”, planteó.
Equilibrio fiscal y fin del déficit
Durante su exposición, Milei afirmó que uno de los principales desafíos al asumir fue la situación fiscal.
Según explicó, el Gobierno recibió una economía con un déficit consolidado cercano a los 15 puntos del PBI, entre el Tesoro y el Banco Central.
“El Tesoro tenía un déficit de cinco puntos del PBI y el Banco Central de diez. Nosotros dijimos que íbamos a ir a déficit cero. Muchos creían que eso era imposible en cuatro años. Yo sostenía que lo íbamos a hacer en el primer año”, recordó.
El Presidente destacó que la meta se alcanzó incluso antes de lo previsto. “No solo lo hicimos en el primer año, lo hicimos en el primer mes. Y ya llevamos más de dos años de gestión con superávit fiscal”, afirmó.
Según Milei, mantener ese equilibrio será una condición innegociable mientras dure su mandato. “El superávit fiscal va a seguir en pie mientras yo esté sentado en el sillón de Rivadavia”, remarcó.

La estrategia contra la inflación
Otro eje central de su exposición fue la política monetaria y el proceso de desaceleración inflacionaria.
El mandatario aseguró que su gobierno también logró eliminar el déficit cuasifiscal del Banco Central durante los primeros meses de gestión.
“En seis meses terminamos con el déficit cuasifiscal. Desde ese momento la base monetaria amplia dejó de crecer”, explicó.
De acuerdo con su visión, ese proceso debería reflejarse gradualmente en la inflación debido a los rezagos propios de la política monetaria.
“El gobierno anterior emitió el equivalente al 28% del PBI. Esa emisión tarde o temprano había que pagarla en inflación”, señaló.
En ese sentido, indicó que los efectos de esa expansión monetaria tienen un retraso estimado de alrededor de 26 meses, lo que explica parte de la dinámica inflacionaria actual.
Aun así, destacó la tendencia descendente de los índices de precios. “La inflación interanual ya bajó fuertemente: la mayorista ronda el 24% y la minorista cerca del 32%”, sostuvo.
Ataques especulativos y turbulencias
El Presidente también atribuyó parte de la volatilidad económica reciente a episodios de presión financiera.
Según relató, el Gobierno enfrentó una corrida que calificó como la más grande de la historia argentina. “Tuvimos una corrida equivalente al 50% del M2. Hubo movimientos por unos 41.000 millones de dólares”, afirmó.
Esa situación —según explicó— generó una caída en la demanda de dinero, lo que impactó en la inflación y en la actividad económica.
“La economía venía creciendo al 8% y se frenó en seco. Ese ataque implicó un daño enorme, tanto en actividad como en inflación”, sostuvo.
En ese contexto, Milei defendió la decisión de no modificar el rumbo económico pese a la presión política y financiera.
“¿Vamos a responder con controles de precios y violando el derecho de propiedad? No cuenten conmigo para eso. Vamos a seguir haciendo las cosas bien”, afirmó.
Riesgo país y deuda
Otro de los puntos abordados fue la evolución del riesgo país y la deuda pública. El mandatario señaló que la disciplina fiscal permite estabilizar la dinámica de la deuda. “Con déficit cero la deuda no crece. Cuando eso ocurre, la relación deuda-producto cae y el país se vuelve solvente”, explicó.
En ese marco, recordó que el riesgo país superaba los 3.000 puntos cuando ganó las elecciones primarias y hoy ronda los 500.
“Eso ya permite que la economía crezca entre 4% y 5%. Si logramos bajarlo a 200 puntos, Argentina podría crecer entre 7% y 8%”, afirmó.

Los tres motores del crecimiento
En la última parte de su exposición, Milei explicó cuáles son los tres pilares que, a su juicio, permitirán acelerar el crecimiento económico.
El primero es la desregulación. Según señaló, eliminar regulaciones equivale a devolver derechos de propiedad al sector privado y liberar los llamados rendimientos crecientes. “Cuando eliminás regulaciones, liberás el potencial productivo de la economía”, sostuvo.
El segundo motor es el capital humano, al que definió como el principal factor que explica el crecimiento económico en el largo plazo. En ese sentido, defendió el cambio conceptual en la política social impulsado por su gobierno.
“Pasamos de un modelo de asistencia basado en ‘dar el pescado’ a uno basado en enseñar a pescar. No queremos esclavos del Estado, queremos ciudadanos libres”, afirmó.
El tercer pilar es la apertura económica. Milei sostuvo que Argentina es uno de los países más cerrados del mundo en relación con su nivel de ingresos. “El coeficiente de apertura debería rondar el 93% del PBI y hoy está cerca del 28%”, señaló.
Para el Presidente, abrir la economía no solo mejora la eficiencia y reduce los precios, sino que también disminuye la corrupción.
“Cuando abrís la economía generás competencia, bajan los precios, suben los salarios y además se terminan los privilegios que se construyen detrás de las barreras comerciales”, afirmó.
Al cerrar su exposición, Milei volvió a defender el rumbo liberal de su gobierno y aseguró que mantener coherencia entre principios éticos y política económica es la clave del programa.
“Cuando una política es moralmente correcta, eficiente y además beneficia a la mayoría de la sociedad, esa es la política que vale la pena aplicar”, afirmó.
Y concluyó: “Eso es lo que estamos haciendo. Ese es el camino que va a permitir que Argentina vuelva a ser grande”.








