En un contexto de recesión económica donde “salir a comer” se convierte en un lujo ocasional, la startup cordobesa Mosca se presenta como un puente entre el deseo de disfrutar y la necesidad de cuidar el bolsillo. Con una cuponera digital que ofrece más de 120 beneficios 2×1 en locales gastronómicos, Mosca busca dinamizar el consumo en el sector y convertirse en un nuevo canal de visibilidad y ventas para los restaurantes, sin costo de suscripción.
“Pagás el equivalente a dos salidas, pero tenés más de 100 por delante. El ahorro puede superar el millón de pesos”, explica Juan Pablo Rybecky, CEO de Mosca e ingeniero industrial, al frente de esta iniciativa que tuvo su puntapié oficial el 13 de junio.

¿Cómo funciona Mosca?
Mosca propone un sistema simple: el usuario compra una Mosca Wallet, una cuponera 100% digital que permite acceder a beneficios 2×1 en restaurantes, cafeterías, heladerías y bodegones de Córdoba y alrededores (entre algunas marcas se destaca Homies, Pizzería Popular, Parrilla La Emilia, IDA Restaurante, Astor, Famiglia y más), desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre. La Wallet se adquiere a un precio promocional (actualmente en preventa) y tiene un valor general de $48.000.
Cada beneficio es concreto y sin letra chica: un plato o producto determinado elegido por el restaurante se ofrece en formato 2×1, válido para consumo exclusivamente en el local y en los días y horarios acordados. No aplica para delivery ni take away.

“Esto no es un 10% de descuento escondido. Es 2×1 real, sin vueltas. Además, hay reglas para cuidar la experiencia: vas acompañado, consumís en el lugar, y cada cupón se usa una sola vez por local. Queremos que la experiencia sea buena para ambos lados: el usuario y el restaurante”, detalla Rybecky.
Mosca no es un «vale todo». Los comercios deben postular su plato, foto, descripción y precio original, y el equipo de Mosca aprueba las propuestas. El objetivo es que el beneficio sea coherente con la identidad del restaurante y represente valor real para el usuario.
Doble valor: para el usuario y para el comercio
Mosca apunta a dos públicos simultáneamente:
- Para el usuario final, ofrece una herramienta accesible para seguir disfrutando salidas sin romper el chanchito, con una amplia variedad de estilos gastronómicos (cafeterías, lomiterías, cocina de autor, hamburgueserías, etc.), y presencia en múltiples zonas: desde el centro de Córdoba hasta Villa Allende o La Calera.
- Para los restaurantes, significa un nuevo canal de ventas sin costo fijo, ideal para atraer clientes en días u horarios de baja demanda. Además, el modelo incentiva el consumo en el local, lo que suele incluir bebidas u otros adicionales no promocionados.

“Les traemos gente, visibilidad, y les damos el control del plato ofrecido. No pagan suscripción. Es una herramienta que no tenían en el radar, y está funcionando. Tuvimos una tasa de aceptación altísima”, asegura Rybecky.
Primeros resultados y expansión
En apenas unos días desde su lanzamiento:
- Se vendieron 4.000 cuponeras a un gremio, en un acuerdo corporativo.
- Otras 250 fueron adquiridas por usuarios finales directamente.
- Cinco empresas compraron paquetes de 100 cuponeras cada una para sus empleados.
Mosca ya avanza en su estrategia de expansión nacional, con un modelo de franquicias locales: buscarán socios estratégicos en distintas ciudades para operar la marca, incorporar restaurantes y promover el uso en redes sociales con influencers locales.
Lo que viene: más allá de la gastronomía
Aunque por ahora la propuesta se concentra en la gastronomía, Mosca ya proyecta una ampliación de categorías: entretenimiento, estética, peluquería, uñas, espectáculos y más. El objetivo es convertirse en una plataforma de beneficios integrales tanto para usuarios como para empresas, con foco en el bienestar y el disfrute.








