El último informe de la consultora Giacobbe & Asociados volvió a poner en discusión el clima social en torno al gobierno de Javier Milei, en un escenario marcado por la polarización, el desgaste en la imagen oficial y la persistencia de la corrupción como preocupación estructural.
El relevamiento, realizado entre el 26 y el 31 de marzo sobre 2.500 casos a nivel nacional, arroja un dato de fuerte impacto político: el 31,3% de los encuestados considera que la actual gestión es la más corrupta desde el regreso de la democracia en 1983 . De este modo, el gobierno libertario se ubica en el segundo lugar del ranking histórico de corrupción percibida, por detrás de la presidencia de Cristina Kirchner, que concentra el 44,4% de las menciones .
La distancia entre ambos no es menor, pero el dato central es otro: a poco más de un año de haber asumido, la administración de Milei ya aparece consolidada en la percepción pública como una de las más cuestionadas en términos de transparencia.
Detrás de los dos primeros lugares, el resto de los gobiernos queda muy relegado. El estudio muestra que apenas el 8,4% menciona a la gestión de Carlos Menem, mientras que el 5,7% señala a Mauricio Macri y el 3,6% a Néstor Kirchner. Más abajo aparecen menciones marginales, como el 2,5% que apunta a Alberto Fernández .

El impacto del caso Adorni
El informe incorpora además un apartado específico sobre el escándalo que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni, que funciona como un termómetro de la sensibilidad social frente a la gestión.
Ante la consulta sobre qué fue lo que más molestó del episodio, el 39,3% de los encuestados señaló el uso de recursos públicos, mientras que el 33,9% apuntó a la contradicción política. En cambio, sólo el 7,8% afirmó que no le generó molestia, lo que evidencia el impacto significativo del caso en la opinión pública .
El cruce de datos muestra además una segmentación clara: entre quienes tienen una imagen negativa del Gobierno, la crítica se concentra en el uso de recursos, mientras que entre quienes mantienen una visión positiva pesa más la lectura sobre la cobertura mediática del caso .
Imagen en tensión
La encuesta también mide la imagen del presidente, que presenta un escenario complejo: 55,6% de imagen negativa, 36,1% positiva y 6,8% regular . Estos números reflejan un nivel de polarización elevado, con predominio de la valoración negativa.
En ese contexto, el informe sugiere que los episodios vinculados a la gestión, como el caso Adorni, no solo impactan de manera coyuntural, sino que alimentan una percepción más estructural sobre el funcionamiento del Gobierno.
Emociones sociales y clima de época
Más allá de los datos duros, el relevamiento aporta un indicador cualitativo clave: la emoción predominante frente a la situación del país. Palabras como “tristeza”, “esperanza”, “bronca” e “incertidumbre” aparecen entre las más mencionadas, configurando un escenario emocional complejo y ambivalente.
La coexistencia de sentimientos contradictorios refleja un clima social en transición, donde conviven expectativas de cambio con malestar económico y desconfianza política.








