Gonzalo Augusto, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, analizó los desafíos y oportunidades del sector agrícola en el contexto actual, marcado por las políticas económicas del gobierno de Javier Milei y un panorama internacional adverso.
«Estamos viendo un cambio en la forma de hacer negocios desde principios de año. Lo que era un proyecto se ha transformado en una política concreta: mantener las cuentas públicas, buscar tasas de interés positivas, reducir la emisión monetaria y con ello contener el tipo de cambio y la inflación», explicó Augusto. Sin embargo, advirtió que este nuevo escenario obliga a los productores a replantear sus estrategias, especialmente en un contexto de precios internacionales bajos y un tipo de cambio estable.
«El negocio está complicado. Los productores deben buscar alternativas, como vender sus granos e invertir en instrumentos financieros que mejoren la rentabilidad. Hoy, con los números actuales, es necesario encontrarle otra vuelta al modelo tradicional«, afirmó.

La campaña pasada y las expectativas futuras
El impacto de la sequía marcó la última campaña agrícola. Sin embargo, las recientes lluvias brindan perspectivas más alentadoras. «La última campaña no fue la mejor por la sequía, pero ahora estamos teniendo mejores condiciones climáticas que podrían compensar los precios bajos», señaló.
En Córdoba, la producción alcanzó 18 millones de toneladas de maíz y 14 millones de toneladas de soja, cifras que calificó como «promedio». De cara a la próxima campaña, se espera una reducción en el área sembrada con maíz, mientras que la siembra de soja podría aumentar. «Es temprano para proyectar, pero podríamos tener una recuperación importante en la producción de soja tanto en Córdoba como a nivel nacional», indicó.
Exportaciones y retenciones
El agro continúa siendo un pilar de las exportaciones argentinas. Según Augusto, el sector podría generar más de 30.000 millones de dólares en exportaciones este año, aunque las políticas fiscales actuales dificultan alcanzar el máximo potencial.
«El principal reclamo del sector al Gobierno Nacional es la eliminación de los derechos de exportación. Estamos en un contexto de precios internacionales bajos, y si bien desapareció la brecha cambiaria, persiste la distorsión de las retenciones. Hoy, de cada tres camiones que cosecha un productor, uno va a la casa Rosada, que no asume ningún riesgo. Esto es insostenible», enfatizó.

La posición del Gobierno
Aunque desde el Gobierno existe una disposición al diálogo, las prioridades están enfocadas en consolidar el superávit fiscal, lo que dificulta avanzar en la eliminación de las retenciones. «En algún momento se eliminarán, pero será cuando no comprometan las cuentas públicas. Si se quitan los derechos de exportación, se podrían recaudar impuestos por otras vías gracias al aumento de la producción«, afirmó Augusto, quien subrayó que esta medida es «urgente» para devolverle rentabilidad al sector en el actual contexto de precios bajos y márgenes negativos.








