La Canasta de Servicios Públicos relevada por la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba en septiembre de 2024 expone de manera alarmante el impacto del aumento de tarifas en los hogares cordobeses. El transporte público emerge como el servicio con mayor peso dentro de esta canasta, reflejando la presión que este gasto ejerce sobre las familias. En un contexto de inflación persistente y ajustes salariales que no logran equiparar las subas, la economía doméstica enfrenta serias dificultades para cubrir los costos básicos de servicios esenciales como electricidad, gas y agua.
El informe, elaborado por el área de Estadísticas de la Defensoría, toma como referencia a una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos niños en edad escolar— y analiza los gastos mensuales que deben afrontar para acceder a los servicios públicos. Según Carlos Galoppo, Defensor del Pueblo Adjunto, las canastas de servicios y alimentos que elabora la Defensoría son fundamentales para medir la inflación y orientar las políticas públicas. Galoppo destacó: «Si bien la inflación ha mostrado una tendencia a la baja, el aumento de tarifas es un desafío que el gobierno aún no logra controlar. Esta medición nos permite monitorear no solo los precios de los alimentos, sino también la evolución de los servicios públicos, que hoy son un factor clave en la economía familiar«.
Una canasta que refleja realidades diversas
Para elaborar esta Canasta de Servicios Públicos, se definieron tres perfiles socioeconómicos (bajo, medio y alto), que permiten observar las diferencias en el impacto que tiene el pago de estos servicios según el nivel de ingresos del hogar. Los datos fueron recopilados a partir de informes actualizados al mes de agosto de 2024 provistos por la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec), Aguas Cordobesas, la Distribuidora de Gas del Centro (Ecogas), y los prestadores de transporte urbano y taxis, como Tamse y Coniferal.
Los resultados revelan una creciente disparidad entre los ingresos y el costo de los servicios esenciales. La inflación, que si bien ha mostrado signos de desaceleración en los últimos cuatro meses, no ha sido suficiente para compensar las subas en las tarifas, que en muchos casos duplican los aumentos salariales.
Aumentos en los servicios: el transporte y la energía a la cabeza
El transporte público es el rubro más gravoso en la canasta de servicios. Durante 2024, el costo del boleto urbano en Córdoba subió dos veces, con un incremento acumulado del 176%. En la actualidad, el precio del viaje en transporte urbano es de $940, una cifra que impacta de manera especial en las familias de menores ingresos que dependen de este medio para su movilidad diaria.

Por otro lado, la energía eléctrica es otro de los servicios que ha experimentado incrementos considerables. Según el informe, la energía eléctrica comercializada por Epec acumuló un aumento del 216,8% en el primer semestre de 2024, muy por encima de la inflación y los aumentos salariales. Este incremento ha dejado a muchas familias enfrentando dificultades para cubrir este servicio esencial.
En cuanto al gas natural, se observa que solo el 54,8% de los hogares de la provincia tienen acceso a este servicio. El resto de las familias depende de gas envasado, un recurso que, por lo general, resulta más caro. La quita de subsidios aplicada a nivel nacional provocó que las tarifas de Ecogas subieran un 193,5% promedio en el primer semestre de 2024, un aumento que ha agravado la situación económica de los hogares que dependen de este servicio para cocinar, calentar agua y calefaccionarse.
El servicio de agua potable, administrado por distintas empresas privadas, cooperativas y municipios según la localidad, también registró aumentos notables en sus tarifas. Sin embargo, estos incrementos no se relacionan directamente con la política de eliminación de subsidios implementada por el gobierno nacional, sino con los ajustes de costos que trasladan las propias empresas prestadoras. Aunque es el servicio con menor peso en la canasta, su impacto es significativo, especialmente en las zonas más vulnerables.
El informe también destaca que el servicio de taxis y remises sufrió un ajuste en agosto de 2024. La bajada de bandera en horario diurno cuesta ahora $1.377, mientras que la tarifa nocturna asciende a $1.609,50, lo que suma otro componente de costo elevado para quienes dependen de este medio de transporte.
Salarios vs. costos de servicios: un desbalance preocupante
Un aspecto central del informe de la Defensoría es el análisis del costo de los servicios públicos en relación con los ingresos salariales. Según el último informe de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), elaborado por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, el salario promedio bruto en julio de 2024 era de $994.681. Descontando las cargas sociales (17%), el salario neto promedio quedaba en $825.585.
La Defensoría utilizó este salario promedio como referencia para evaluar el perfil de gasto de una familia de ingresos medios. Para los hogares de ingresos bajos, el informe tomó un salario informal promedio de $537.000, basado en la escala paritaria de la Uocra para un obrero de la construcción. En el caso de los hogares de ingresos altos, se consideraron dos salarios promedio netos, que suman $1.651.000.
Al cotejar estos niveles de ingresos con el gasto mensual en servicios públicos, se observó que las familias de ingresos bajos destinan el 18,7% de sus ingresos al pago de los servicios, las de ingresos medios el 16,6%, y las de ingresos altos el 14,2%. Estos datos revelan que, aunque el porcentaje de ingresos destinado a estos gastos disminuye con el nivel socioeconómico, el esfuerzo financiero sigue siendo considerable para todos los sectores.
Perspectivas: ¿qué esperar?
El informe concluye señalando que los aumentos en los servicios públicos han superado ampliamente los incrementos salariales, generando una presión económica significativa sobre las familias, especialmente en aquellas de ingresos más bajos. Si bien la inflación ha mostrado una desaceleración en los últimos meses, la quita de subsidios por parte del gobierno nacional sigue avanzando, lo que anticipa un futuro de mayores aumentos tarifarios.
En un escenario donde los precios de los servicios básicos crecen a un ritmo más acelerado que los salarios, se espera que las familias de menores recursos enfrenten mayores dificultades para cubrir estos gastos esenciales. El transporte y la energía eléctrica seguirán siendo los servicios de mayor impacto en los presupuestos familiares, mientras que el gas y el agua continuarán aumentando debido a los ajustes de costos de las prestatarias y la eliminación de subsidios.








