En un contexto desafiante para la industria automotriz argentina, Stellantis redefine su estrategia con un fuerte anclaje en Córdoba y una apuesta clara por la especialización productiva. La compañía proyecta fabricar 73.700 unidades en su planta de Ferreyra durante 2026, lo que representa un crecimiento del 15% interanual, impulsado principalmente por el desarrollo del hub de pick-ups.
Según explicó el director comercial de la filial local, Pablo García Leyenda, la producción estará distribuida en tres modelos: un 60% corresponderá al Fiat Cronos, un 25% a la nueva Fiat Titano y el 15% restante a la Ram Dakota. Esta última, además, tendrá un fuerte perfil exportador.
“La Dakota va a llegar a exportar casi el 70% de su producción”, señaló el ejecutivo, marcando el rumbo de una estrategia que busca compensar la debilidad del mercado interno con ventas externas, principalmente hacia Brasil.
Córdoba como eje industrial regional. El polo cordobés se consolida así como una pieza clave dentro del esquema regional de la compañía. No solo por volumen, sino también por especialización. La planta de Ferreyra se posiciona como un centro de producción de pick-ups, uno de los segmentos más competitivos y dinámicos del mercado sudamericano.
El desarrollo de este hub responde a una lógica industrial de largo plazo. La incorporación de modelos como Titano y Dakota no solo diversifica la producción local, sino que también fortalece la integración con otros mercados de la región, especialmente Brasil, donde Stellantis tiene una fuerte presencia.
En ese sentido, García Leyenda destacó que el crecimiento de marcas como Fiat y Ram en Brasil potencia las oportunidades de exportación desde Argentina. “Estamos entrando en un segmento muy competitivo, pero con grandes proyecciones por cómo se inició este proceso”, explicó.
Además, el proyecto incluye la incorporación del motor Multijet 2.2, previsto entre fines de 2026 y comienzos de 2027, que permitirá mejorar la eficiencia de costos y ampliar la capacidad exportadora.

El desafío de competir en un mercado abierto. El nuevo escenario de mayor apertura comercial también plantea desafíos. El avance de los vehículos importados obliga a las terminales locales a redefinir su propuesta de valor.
Lejos de ver esto como una amenaza directa, desde Stellantis sostienen que el enfoque debe estar en la competitividad integral. “Tenemos que sacar nuestras mejores herramientas: el mejor producto, la mejor financiación, la mejor experiencia de cliente”, afirmó García Leyenda.
En ese marco, la compañía pone el foco en la “accesibilidad”, no solo en términos de precios, sino también a través de herramientas financieras, planes de ahorro y promociones comerciales. Actualmente, entre el 68% y el 70% de las ventas del grupo se concretan mediante financiamiento o planes, un indicador que podría seguir creciendo si mejoran las condiciones macroeconómicas.
Leapmotor: la puerta de entrada a los electrificados. Otro de los pilares de la estrategia es la incorporación de nuevas marcas. En este caso, la alianza con Leapmotor marca el desembarco de una propuesta electrificada con foco en SUVs.
El lanzamiento en Argentina está previsto para el segundo semestre, con dos modelos híbridos enchufables. Aunque el impacto en ventas será acotado en 2026, la compañía proyecta que esta marca pueda aportar entre 0,5% y 1% de participación de mercado en los próximos años.
“Es una primera instancia de un acuerdo que puede llevar a mucho más largo plazo”, indicó el directivo, en referencia a una alianza global que también contempla desarrollo tecnológico y, a futuro, producción en la región.
Red comercial y transformación digital. En paralelo, Stellantis avanza en la adaptación de su red comercial a un mercado cada vez más complejo y competitivo. La proliferación de marcas y modelos exige concesionarios más grandes y versátiles, capaces de absorber un portfolio cada vez más amplio.
Sin embargo, el cambio más profundo se da en el comportamiento del consumidor. Hoy, el proceso de decisión está mayormente digitalizado. “El 80% de la decisión ya está tomada antes de llegar al concesionario”, explicó García Leyenda.
Esto transforma el rol del punto de venta, que pasa de ser un espacio de decisión a uno de validación y experiencia. La prueba de manejo y el contacto físico con el producto siguen siendo clave, pero el recorrido previo del cliente se realiza casi en su totalidad online.
Un modelo industrial en transición. Con un mercado interno todavía inestable y una creciente presión de los importados, Stellantis apuesta a un modelo que combina producción local, exportaciones y diversificación de marcas.
El desafío no es menor. Pero la compañía confía en que la especialización del polo cordobés y el desarrollo de nuevos segmentos, como el de pick-ups y vehículos electrificados, serán claves para sostener el crecimiento en los próximos años.








