La discusión por la modernización laboral sumó un nuevo capítulo con el debate en torno al artículo 35 del proyecto que se analiza en el Congreso. En el centro de la escena quedó la posibilidad de que los trabajadores puedan elegir libremente si cobrar sus salarios a través de una entidad bancaria o de una billetera virtual.
Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, defendió la incorporación de estas plataformas como canal habilitado para el pago de haberes y advirtió que su exclusión “contradice la realidad del mercado y la narrativa de la libre competencia”.
El texto original del artículo 35 contemplaba que el salario pudiera depositarse en bancos o en instituciones de ahorro y proveedores de servicios de pago autorizados por el Banco Central de la República Argentina. Sin embargo, durante el debate en el Senado se eliminó la opción de las billeteras virtuales.
“Lo que planteamos no es una apertura indiscriminada. Las billeteras virtuales ya operan bajo regulación y supervisión del BCRA y cumplen con estándares de seguridad equivalentes a los de las entidades bancarias”, sostuvo Biocca.
Para el referente del sector, el eje no debería ser la restricción sino la libertad de elección: “El usuario ya eligió estas plataformas por simplicidad y rendimiento. La ley tiene que transparentar esa realidad”.

Un cambio estructural en el comportamiento financiero
Los números respaldan la magnitud del fenómeno. Según datos del sector, 8 de cada 10 personas mayores de 16 años utilizan billeteras virtuales a diario. Cada mes se realizan alrededor de 800 millones de transferencias, y el 75% de esas operaciones involucran una billetera en uno o ambos extremos.
Además, el promedio por persona es de cuatro cuentas en billeteras y cuatro cuentas en bancos, lo que muestra un ecosistema financiero híbrido más que excluyente.
En ese contexto, Biocca consideró que mantener la obligatoriedad bancaria genera fricciones innecesarias: “Hoy el trabajador cobra en el banco y, en muchos casos, inmediatamente transfiere el dinero a su billetera para obtener rendimiento o por comodidad. Ese circuito forzado no agrega valor”.
Competencia y cuentas “cautivas”
Desde la perspectiva de la industria Fintech, la resistencia a habilitar billeteras virtuales como canal de pago de salarios responde, en parte, a la intención de algunos actores de mantener las cuentas sueldo como puerta de entrada a otros productos financieros.
“La competencia es lo que oxigena el sistema financiero. Si los bancos ofrecen una propuesta de valor robusta y buena atención, no deberían temer que el cliente elija”, afirmó el directivo.
La propuesta, subrayó, no obliga a nadie a usar una billetera virtual, sino que elimina la exclusividad bancaria y habilita al trabajador a decidir dónde administrar el fruto de su trabajo.

Inclusión financiera y formalización
Uno de los argumentos más fuertes del sector es el impacto en la inclusión financiera. Biocca señaló que existe una correlación inversa entre el uso de billeteras digitales y la informalidad económica.
La interoperabilidad mediante alias y códigos QR permitió que miles de pequeños comercios —desde carnicerías hasta verdulerías— digitalicen sus cobros y reduzcan el uso exclusivo de efectivo. Esa trazabilidad genera información clave.
“Las billeteras permiten que personas sin recibo de sueldo construyan una radiografía de su comportamiento financiero. Dejan de ser ‘NN’ para el sistema”, explicó.
Cuando una Fintech otorga un crédito basado en esos datos y el usuario lo repaga, la información se reporta a la Central de Deudores del BCRA. Ese historial abre la puerta a financiamiento en bancos públicos y privados, generando un círculo virtuoso.
Actualmente, 6 millones de personas tienen créditos activos con empresas Fintech en la Argentina, y la mitad de ellas son trabajadores informales sin recibos de sueldo tradicionales.
Un sistema financiero con margen para crecer
Biocca también puso el foco en el tamaño del sistema financiero argentino. Hoy representa menos de 15 puntos del PBI, muy por debajo de otros países de la región: en Perú es cuatro veces mayor y en Chile llega a multiplicar por nueve ese nivel.
“Argentina tiene una enorme oportunidad de crecimiento. Para agrandar la torta, necesitamos más competencia y más inclusión, no menos”, señaló.
Lo que viene en Diputados
El debate continuará en la Cámara de Diputados, donde el sector espera que se reabra la discusión sobre el artículo 35. Para la Cámara Argentina Fintech, la clave es alinear el marco normativo con el comportamiento real de los consumidores.
“La decisión final debería estar en manos del trabajador. No se trata de imponer billeteras virtuales, sino de reconocerlas como una opción válida dentro de un sistema regulado”, concluyó Biocca.
En un escenario de transformación digital acelerada, la definición legislativa no solo impactará en la operatoria cotidiana de millones de personas, sino también en la configuración futura del sistema financiero argentino y en su capacidad para integrar a quienes hoy permanecen fuera del radar de la banca tradicional.





