La Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) informó que las ventas minoristas de los comercios pymes en la provincia registraron en enero una caída del 6,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos relevados junto a sus Cámaras y Centros Comerciales adheridos. Si bien la tasa de variación interanual sigue siendo negativa, la entidad señala que la contracción del consumo se está desacelerando.
El presidente de Fedecom, Fausto Brandolin, destacó que «si se mide la caída mes contra mes anterior, se observa una reducción progresiva» y planteó que si esta tendencia se mantiene, «podría esperarse una transición hacia la estabilidad en los próximos meses». Sin embargo, advirtió que el sector enfrenta un desafío mayor: la concentración del mercado.
«Vemos con preocupación cómo grandes jugadores, incluyendo fabricantes que venden directamente al público vía digital, están generando un nuevo escenario para el comercio minorista. Esto nos obliga a replantear nuestras estrategias de negociación y a ser más eficientes al cerrar acuerdos con proveedores», sostuvo Brandolin.
Los sectores más afectados por la caída en las ventas durante enero fueron muebles y decoración (-9,7%), juguetería y librerías (-8,9%), indumentaria (-8,4%) y ferretería y materiales de construcción (-8,0%). En tanto, el rubro alimentos y bebidas experimentó una baja del 5,2%. La única categoría con crecimiento positivo fue la de neumáticos y repuestos, con un alza del 2%.
Brandolin también hizo hincapié en la necesidad de una reforma estructural para mejorar la competitividad del sector y aliviar la carga fiscal y laboral. «Exigimos a los distintos niveles de gobierno una reforma y simplificación impositiva urgente. Hoy más que nunca, las condiciones están dadas para ello, porque la sociedad misma lo exige. Casi el 80% de las transacciones comerciales se realizan mediante pagos con tarjeta, billeteras virtuales o transferencias, lo que implica que quedan registradas. Es fundamental eliminar impuestos distorsivos, lo que no solo permitiría contar con un comercio más formal y saludable, sino que también se traduciría en una reducción sustancial en los precios para los consumidores», concluyó.
En cuanto a los medios de pago utilizados en enero, el 51% de las compras se realizó con tarjeta de crédito, mientras que el 49% restante se efectuó al contado.





