En una semana marcada por la tensión financiera y la pérdida de reservas, el Gobierno logró cerrar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que llega con un paquete de medidas clave para sostener el programa económico. La noticia llega en un momento sensible: la inflación de marzo sorprendió al alza, mientras que el Banco Central (BCRA) tuvo que intervenir con fuerza tanto en el mercado oficial como en los financieros, en medio de un clima de expectativa por un cambio de régimen cambiario.
De acuerdo con la consultora Cohen Aliados Financieros, el entendimiento con el FMI asegura un desembolso inmediato de US$ 12.000 millones, al que se suman otros US$ 3.000 millones en el corto plazo y una ampliación de hasta US$ 20.000 millones en total. Además, organismos multilaterales como el Banco Mundial y el BID aportarán US$ 6.100 millones, y se activó una nueva línea Repo con bancos internacionales por US$ 2.000 millones. También se extendió el tramo activado del swap con China por US$ 5.000 millones. En total, el refuerzo a las reservas líquidas podría superar los US$ 23.000 millones en 2025.
Pero el anuncio más disruptivo vino del lado cambiario: el Gobierno abandonó el esquema de “crawling peg” del 1% mensual y adoptó un sistema de flotación administrada con bandas móviles, que arranca con un piso de $1.000 y un techo de $1.400 por dólar, ajustables en ±1% cada mes. Dentro de ese rango, el tipo de cambio flotará libremente, con intervención del BCRA para suavizar la volatilidad y acumular reservas. Se eliminó también el esquema «blend» para exportadores, que ahora deberán liquidar el 100% en el mercado oficial, y se levantaron las restricciones cambiarias para personas físicas. A partir de 2025, además, las empresas podrán girar dividendos al exterior con mayor libertad.
Estas modificaciones buscan ordenar la transición hacia un esquema más previsible y competitivo, apoyado en un ancla monetaria basada en agregados y en un mayor compromiso fiscal. De hecho, se elevó la meta de superávit primario para 2025 del 1,3% al 1,6% del PBI.

Reservas bajo presión y brecha en baja
La antesala del anuncio fue compleja. En la última semana, el BCRA vendió US$ 751 millones en el mercado de cambios (incluyendo los US$ 398 millones liquidados el viernes), acumulando un saldo negativo de US$ 851 millones en abril, una cifra inédita para esta época del año. Pese a que el agro mantuvo un buen ritmo de liquidación, el flujo de divisas no fue suficiente ante una fuerte demanda de importadores y el nulo ingreso de préstamos financieros.
Con estas operaciones, las reservas brutas cayeron US$ 393 millones y cerraron en torno a US$ 24.726 millones. Las reservas netas, en tanto, se mantuvieron negativas, cerca de los US$ 7.800 millones.
En paralelo, los dólares financieros mostraron cierta calma, con caídas del 1,3% para el MEP y del 2,5% para el CCL, que cerraron en $1.318 y $1.325, respectivamente. La brecha con el tipo de cambio oficial se redujo al 23%.
Inflación en alza, pero con expectativas de moderación
El dato de inflación de marzo sorprendió negativamente: el IPC avanzó 3,7% mensual, por encima de las expectativas del mercado que la ubicaban en torno al 2,7%. El incremento en educación (+21,6%) y en alimentos (+5,9%) impulsaron el índice, que mostró una inflación núcleo del 3,2% y una anualizada del 55%.
De cara a abril y mayo, se espera que un ajuste cambiario del 10% pueda trasladarse a precios con un impacto adicional de hasta 5 puntos porcentuales, llevando la inflación a niveles de 5,2% en abril y 6-7% en mayo. Sin embargo, si ese shock es contenido, el proceso de desinflación podría retomarse hacia el segundo semestre, con registros mensuales convergiendo al 2% y una inflación anual en torno al 40% para fin de año.
La actividad muestra signos de recuperación
En febrero, tanto la industria como la construcción mostraron señales de mejora. La producción industrial creció 0,5% mensual desestacionalizado y 5,6% interanual, mientras que la construcción avanzó 2% mensual y 3,7% interanual. En el acumulado del primer bimestre, ambos sectores exhiben expansión.
Pese al impacto inflacionario sobre los salarios reales, la estabilización del tipo de cambio en niveles cercanos a los $1.250 podría dar margen para un crecimiento económico del 5,5% en 2025, según estimaciones privadas.
Deuda en pesos: semana positiva pese a la inflación
En un contexto de alta volatilidad, la deuda soberana en pesos cerró la semana con saldo favorable. Los bonos CER, impulsados por la suba inflacionaria, ganaron 1,7%, mientras que los dollar-linked volvieron a destacarse con alzas cercanas al 5,8%. Los duales también subieron 2,5%, y la curva a tasa fija cerró con caídas del 0,4%, afectada por los datos de inflación.
La inflación breakeven para 2025 se ubica ahora en 35,4% anual, reflejando una expectativa de moderación a mediano plazo.
¿Qué se viene ahora?
Con el nuevo régimen en marcha, se abren varios frentes clave para la economía argentina:
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Mayor volatilidad en el corto plazo:
Aunque las bandas establecen límites, el mercado podrá moverse con más libertad que en el esquema anterior. Esto podría generar oscilaciones en el tipo de cambio, sobre todo en un contexto de expectativas todavía inestables. Sin embargo, el Gobierno apuesta a que la disciplina monetaria y fiscal evite sobresaltos. -
Desinflación más lenta o en pausa:
El crawling peg venía funcionando como ancla inflacionaria. Sin ese mecanismo, la lucha contra la inflación dependerá aún más de la contracción monetaria y del superávit fiscal. Analistas advierten que podría haber un rebote temporal de precios si el dólar se acerca al techo de la banda. -
Dólar más competitivo para exportadores:
La eliminación del dólar blend y la mayor flexibilidad del tipo de cambio pueden mejorar la competitividad externa, aunque también impactar en los costos de importación y precios internos. -
Expectativas de más apertura cambiaria:
El Gobierno dejó claro que este es solo el primer paso hacia una unificación cambiaria completa. Si la acumulación de reservas se consolida, no se descarta una apertura mayor en los próximos meses.





