El último relevamiento trimestral de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) muestra una postal ambigua del sector: mientras las empresas proyectan un escenario de estabilidad para el inicio de 2026, los datos del cierre de 2025 reflejan una caída significativa en los niveles de producción.
De acuerdo con el informe, elaborado a partir de una encuesta interna que abarca a compañías de todo el país, el 44 % de las firmas registró una disminución en su producción durante el cuarto trimestre de 2025, con una baja promedio del 31 % respecto del período anterior. En paralelo, el 40 % no reportó variaciones y apenas el 16 % logró incrementar su actividad. El dato confirma un escenario de heterogeneidad, donde conviven empresas que logran sostenerse con otras que enfrentan retrocesos marcados.
La merma productiva tiene su correlato en la utilización de la capacidad instalada. La mayoría de las compañías se ubicó en niveles intermedios de uso, con cerca de un tercio operando entre el 41 % y el 60 % de su capacidad. La presencia de empresas en los rangos más altos sigue siendo limitada, lo que evidencia la falta de una recuperación extendida en el sector.

Empleo estable, pero sin recuperación
En materia laboral, el panorama también muestra fragilidad. El 68 % de las empresas mantuvo sin cambios su plantilla de trabajadores, mientras que el 32 % aplicó recortes. Si bien se redujo la proporción de firmas que disminuyeron personal respecto a mediciones anteriores, no se registró creación de nuevos puestos de trabajo.
La estructura del sector está compuesta mayormente por pymes: el 43 % de las empresas tiene entre 11 y 50 empleados, el 32 % supera los 100 trabajadores, el 14 % se ubica entre 51 y 100, y el 11 % cuenta con menos de 10 empleados.
Más exportadores, pero con bajo volumen
Uno de los datos más positivos del informe es el aumento en la proporción de empresas exportadoras. El 54 % de las compañías declaró haber realizado ventas al exterior en el último trimestre de 2025, 13 puntos porcentuales más que en el trimestre previo.
Sin embargo, el crecimiento viene acompañado de matices. La mayoría de las firmas exporta volúmenes reducidos, que representan hasta el 10 % de su producción. Además, entre el 46 % que no exporta, el principal obstáculo señalado es la estructura de costos, que limita la competitividad internacional.

2026 arranca con cautela
Las expectativas empresariales para el primer trimestre de 2026 muestran una leve mejora, aunque todavía predomina la prudencia. El 57 % de las compañías prevé mantener estables sus niveles de producción, el 22 % anticipa un aumento y el 21 % estima una caída.
En empleo, el 72 % cree que mantendrá su dotación actual, el 21 % proyecta recortes y el 7 % espera incorporar personal, una señal incipiente de optimismo que no había aparecido en el trimestre anterior.
También mejoraron las proyecciones de inversión: el 39 % de las empresas planea invertir, frente al 28 % que lo había manifestado en el relevamiento previo. Aun así, el 61 % no prevé desembolsos en el corto plazo.
En cuanto al mercado interno, el escenario aparece más dividido: el 50 % de las firmas espera que la demanda se mantenga sin cambios, el 21 % proyecta un repunte y el 29 % anticipa una caída. Las previsiones de ventas siguen una línea similar, con mayoría de respuestas en torno a la estabilidad.
Por el lado externo, las perspectivas también mejoran: el 27 % de las empresas espera aumentar sus exportaciones, el 60 % cree que se mantendrán estables y el 13 % prevé una disminución.
En síntesis, el sector electrónico y electromecánico transita un momento de transición: con producción en retroceso y empleo estancado, pero con señales incipientes de recuperación en exportaciones, inversión y expectativas. La clave para 2026 estará en si esa cauta estabilidad logra transformarse en un repunte sostenido de la actividad.





