Cuando un problema de salud golpea de cerca, las prioridades cambian. Para Andrea Mancini, ese punto de inflexión no solo transformó la alimentación de su familia, sino que dio origen a Entresano, un emprendimiento cordobés que hoy se convirtió en una de las comunidades de bienestar más grandes del país.
“Es muchísimo más caro estar enfermo que invertir en bienestar”, resume Mancini, fundadora de la marca, al explicar la filosofía que guía cada decisión del proyecto.
La historia comenzó en 2018, cuando su hijo atravesó un cuadro de salud complejo marcado por un aumento preocupante de plaquetas. Frente a la posibilidad de una derivación al área de oncología, la familia decidió hacer un cambio drástico en su alimentación. “Habíamos escuchado de mucha gente que se había curado con la comida. En pocos días, la salud de mi hijo mejoró muchísimo”, recuerda.
Ese proceso personal se convirtió en motor de búsqueda, aprendizaje y luego en misión. Lo que empezó como una necesidad familiar derivó en un espacio dedicado a promover un estilo de vida más consciente, con foco en la prevención y la calidad de lo que se consume a diario.
Hoy, Entresano no es solo una tienda, sino una comunidad que supera las 800 mil personas en redes sociales. Desde allí, Mancini comparte información, recomendaciones y reflexiones sobre alimentación, cosmética natural y productos de uso cotidiano, con un mensaje que apunta a mirar más allá de las etiquetas.
La selección de productos es uno de los pilares del proyecto. Mancini lidera personalmente el proceso que ya reúne más de 5.500 artículos en catálogo: alimentos sin TACC ni azúcar, cosmética natural y productos de limpieza considerados “conscientes”. “Solo ingresan si yo considero que son saludables de verdad”, afirma. Y marca una diferencia clave: “Nuestro objetivo no es vender, sino educar. Queremos que la gente pueda distinguir entre lo marketinero y lo genuinamente sano”.
Ese enfoque también se refleja en el crecimiento del negocio. Con ocho sucursales en Córdoba, Entresano avanza sin apuro y sin franquicias. “Avanzamos cuando tiene sentido con nuestra vida y nuestros hijos”, explica la emprendedora, dejando en claro que la coherencia entre el proyecto y la vida familiar es parte central del modelo.
En un contexto donde el interés por la alimentación saludable y el consumo responsable crece de manera sostenida, la propuesta de Entresano se apoya más en la construcción de confianza que en las estrategias comerciales tradicionales. Para Mancini, el bienestar no es un producto más en góndola: “No se vende: se comparte, se contagia y se construye en comunidad”.





