Las exportaciones argentinas alcanzaron en 2025 los US$ 87.080 millones, el segundo mayor registro histórico, en un año en el que la agroindustria volvió a consolidarse como el principal sostén de la generación de divisas. Según un informe del Departamento de Economía de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), el sector explicó el 60% de los ingresos por ventas externas a nivel nacional.
El desempeño exportador se dio en un contexto de balanza comercial superavitaria por segundo año consecutivo, con un saldo positivo de US$ 11.290 millones. Si bien el superávit fue menor al de 2024, el comercio total creció: las exportaciones aumentaron 9% interanual y las importaciones 25%, de acuerdo con los datos analizados por la entidad cordobesa en base a estadísticas oficiales.
La agroindustria, eje del comercio exterior
Al desagregar por grandes rubros, todos los sectores mostraron subas interanuales. Los productos primarios lideraron el crecimiento (21%), seguidos por Combustibles y Energía (14%), las manufacturas de origen industrial (6%) y, en último lugar, las manufacturas de origen agropecuario (3%).
Sin embargo, al considerar en conjunto los productos primarios y las manufacturas agropecuarias, la agroindustria volvió a mostrar su peso estructural: seis de cada diez dólares que ingresaron al país por exportaciones provinieron de este sector.

Dentro de ese universo, los complejos sojero, maicero y triguero representaron el 35% del total exportado por Argentina, con ingresos por US$ 30.900 millones. El complejo sojero se mantuvo como el principal generador de divisas, impulsado por un fuerte aumento en las ventas de poroto de soja, que crecieron 145% interanual en valor.
Entre los productos individuales más relevantes se destacaron la harina de soja (US$ 8.560 millones), el aceite de soja (US$ 7.140 millones) y el maíz en grano (US$ 6.515 millones).
Comportamientos dispares por complejo
El informe de la BCCBA también marca diferencias en la evolución de los principales cultivos.
El complejo sojero reforzó su liderazgo con un aumento de 22% en las toneladas exportadas. En cambio, el maicero mostró una contracción en volúmenes e ingresos, asociada a una menor producción nacional, aunque con excepciones como el aceite de maíz, que creció 75% interanual.
Por su parte, el complejo triguero incrementó sus ingresos 35%, principalmente por mayores volúmenes vendidos en un escenario internacional de precios menos favorables.
Otros complejos agroindustriales también mostraron mejoras. El girasol registró fuertes subas tanto en semilla como en aceite, mientras que el maní volvió a destacarse por el crecimiento en productos con mayor valor agregado, como el aceite.

Los destinos: Asia gana protagonismo
China se consolidó como un socio clave, especialmente para el poroto de soja, del cual absorbió más del 90% de las exportaciones argentinas. India lideró las compras de aceite de soja, mientras que la harina tuvo como principales destinos la Unión Europea y el sudeste asiático.
En maíz, la demanda estuvo más diversificada, con Vietnam, Perú y Malasia entre los principales compradores.
Córdoba, aún más dependiente del agro
Si a nivel nacional la agroindustria explica el 60% de las divisas, en Córdoba esa dependencia es todavía mayor. La provincia exportó en 2025 por US$ 10.900 millones, un 7% más que el año anterior, y el 85% de ese total provino de productos agroindustriales, 25 puntos porcentuales por encima del promedio país.
Los productos primarios representaron el 46% de las ventas externas provinciales y las manufacturas de origen agropecuario el 39%. Las manufacturas industriales y los combustibles tuvieron una incidencia mucho menor.
El ranking de productos exportados por Córdoba muestra una fuerte concentración:
- Maíz: US$ 2.280 millones (21% del total provincial)
- Subproductos de soja: US$ 1.570 millones (14%)
- Poroto de soja: US$ 1.400 millones (13%)
- Maní: US$ 670 millones (6,3%)
- Vehículos automotores: US$ 620 millones (5,7%)

El maní, un sello distintivo cordobés
El informe resalta especialmente el rol del complejo manisero, donde Córdoba no solo lidera la producción nacional sino también la industrialización, concentrando casi la totalidad del procesamiento del país. Se trata de uno de los casos más claros de exportación con alto valor agregado de origen agroindustrial, con fuerte presencia en mercados europeos y asiáticos.
Principales socios comerciales
En cuanto a destinos, China encabezó las compras de productos cordobeses (15% del total), seguida por Brasil (14%) y Vietnam (6%).
Para la Bolsa de Cereales de Córdoba, estos datos confirman que la provincia es un actor clave en la inserción internacional argentina, con una matriz exportadora fuertemente anclada en el agro y con capacidad de generar tanto volumen como valor agregado en cadenas específicas.





