Por Salvador Di Stéfano. El mercado financiero argentino transita un período de cautela mientras espera señales concretas sobre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La falta de definiciones mantiene a los bonos y acciones en un recorrido lateral, con inversores atentos a la evolución de las reservas y las restricciones cambiarias.
La semana comenzó con una baja significativa en las acciones, lo que, para algunos analistas, representó una oportunidad de compra. Sin embargo, el escándalo en torno a $LIBRA, pese a haber elevado la temperatura política, no generó consecuencias graves en la estructura de poder ni alteró los lineamientos económicos del gobierno. El superávit fiscal, la baja cantidad de pesos en circulación en relación con el PBI y la alta rentabilidad de las inversiones en moneda local continúan sosteniendo la estabilidad del dólar.
Bonos y riesgo país: la clave está en el acuerdo con el FMI
El riesgo país se mantiene en torno a los 720 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares presentan rendimientos elevados. El AL30 rinde un 13,3% anual y el AL35 un 12,0% anual, pero para que estos activos registren una mejora sustancial, el mercado necesita ver un aumento en las reservas y la eliminación del cepo cambiario. En 2017, el riesgo país se ubicaba en 350 puntos a pesar del déficit fiscal del gobierno de Mauricio Macri, ya que la falta de restricciones al dólar brindaba confianza a los inversores.
Actualmente, el AL35 cotiza a 65 dólares, y de concretarse un acuerdo con el FMI que permita un desembolso de 11.000 millones de dólares y eleve las reservas a 40.000 millones de dólares, este bono podría alcanzar los 77 dólares, ofreciendo una rentabilidad del 9% anual y una ganancia del 18,5% en dólares para quienes lo compren a los valores actuales.

El presidente Javier Milei ha señalado que el cepo cambiario se levantará el 31 de diciembre de 2025, aunque dejó abierta la posibilidad de adelantar su eliminación si se logra financiamiento externo y una acumulación de reservas. Sin embargo, el ministro de Economía advirtió que el acuerdo con el FMI podría cerrarse recién en el primer cuatrimestre de 2025, lo que brinda margen para que los inversores evalúen su posicionamiento en bonos y acciones.
Acciones bancarias y energéticas: una apuesta con cautela
La Bolsa argentina sigue dominada por las acciones de bancos y energéticas. En el caso de los bancos, su desempeño está directamente ligado a la evolución del riesgo país, y aunque las recientes caídas han generado valuaciones atractivas, no se vislumbran catalizadores inmediatos para un alza sostenida. En cuanto al sector energético, la incertidumbre sobre la política petrolera de Estados Unidos y la posibilidad de perforaciones en Alaska y plataformas marítimas podrían afectar el precio del crudo, que actualmente ronda los 71,85 dólares por barril, con un soporte en 65 dólares. Si el petróleo perfora ese nivel, las empresas argentinas del sector podrían sufrir el impacto.
Alternativas en pesos: lecaps y boncaps
En el segmento en pesos, los títulos como las lecaps y boncaps continúan ofreciendo tasas de retorno superiores al 30% anual, una rentabilidad atractiva frente a una inflación proyectada en el 20,3% anual, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central. Estos instrumentos presentan una tasa real positiva del 8,1% anual y resultan más convenientes que los bonos que ajustan por inflación.

Expectativas y desafíos para el mercado
El mercado aún carece de incentivos para compras agresivas. Con un acuerdo con el FMI esperado recién para abril, las reservas por debajo de los 29.000 millones de dólares y la posibilidad de un descenso en el precio del petróleo, el panorama sigue siendo incierto.
Sin embargo, una de las noticias alentadoras es que los bancos que logren líneas de crédito en el exterior o emitan obligaciones negociables en dólares podrán otorgar financiamiento en moneda extranjera a empresas fuera del sector exportador. Aunque esto encarecerá el crédito en dólares, permitirá acceder a plazos más largos y tasas más bajas en comparación con el financiamiento en pesos, lo que podría generar un aumento en la compra de reservas por parte del Banco Central.
En cuanto a los depósitos en dólares, estos registraron una leve caída en lo que va del año. Al 17 de febrero, los depósitos totales en dólares bajaron de 33.886 millones a 33.119 millones, mientras que en el sector privado descendieron de 31.491 millones a 30.551 millones. Las reservas, en tanto, pasaron de 29.612 millones a 28.747 millones en el mismo período. Aunque estos números aún no representan una señal de alarma, una mejora en los bonos y acciones dependerá de una recuperación en las reservas.
Mientras el mercado sigue sin un rumbo definido, la falta de pesos en la economía y la expectativa de un acuerdo con el FMI mantienen contenido al dólar, aunque las inversiones seguirán dependiendo de señales concretas desde el frente externo y del cumplimiento de las metas fiscales del gobierno.





