La llegada de la empresa china BYD no es un dato menor para nuestro país, estamos hablando de la automotriz número uno a nivel global en venta de autos eléctricos e híbridos. En todo 2024, BYD vendió más de 4 millones de vehículos en todo el mundo.
Si bien el principal market-share de la empresa se encuentra dentro de China, cuenta con una estrategia de expansión global. En los primeros siete meses de 2025, las exportaciones superaron las 550.000 unidades fuera de su país de origen, superando las ventas totales de 2024 que fueron poco más de 400.000 unidades. Este año, la empresa proyecta exportar un millón de vehículos a nivel global, tarea para la cual ha construido 8 buques propios en menos de dos años.
La estrategia de BYD se enmarca en un panorama general que están enfrentando las múltiples automotrices chinas: ante una capacidad de producción extraordinaria que supera la demanda local, la exportación es la única salida para sobrevivir. Según cálculos del consultor especialista en el mercado global automotor Michael Dunne, China tiene una capacidad de producción de 50 millones de vehículos anuales -un 55% de la demanda global- y una demanda doméstica de 25 millones. Para tomar dimensión de la potencia exportadora, la segunda nación con mayor producción automotriz, Estados Unidos, fabrica tan solo 10 millones de vehículos al año.

Si bien la Argentina es el segundo mayor mercado automotor de Latinoamérica después de Brasil, tiene la menor proporción de presencia de autos eléctricos de la región. A pesar de que en 2024 la venta de autos eléctricos e híbridos creció un 48%, todavía representan sólo el 3,4% del mercado total de autos 0km que se venden en Argentina. De los 421.000 vehículos vendidos en el país en los primeros 8 meses de 2025, tan solo 486 fueron eléctricos.
En este sentido, en enero de este año se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 49/2025, el cual oficializó la decisión del gobierno de crear un cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos por año que no pagarán el arancel de importación del 35%. En dos licitaciones realizadas por el Gobierno Nacional, se alcanzó el cupo y a partir de julio comenzaron a arribar los nuevos modelos.
Sin duda que esta medida representa un enorme desafío para las empresas locales. Actualmente, el parque automotor está dominado por los vehículos a combustión interna: las plantas industriales, los concesionarios, las estaciones de servicio y los servicios posventa están dispuestos para satisfacer la demanda de este tipo de vehículos. Además de adaptarse para competir con las híper competitivas automotrices chinas, deberán reconvertirse para participar de este mercado emergente.
Sin embargo, el desembarco de vehículos alternativos libres de impuestos aduaneros abrirá una puerta a un tipo de cliente interesado en la oferta híbrida o eléctrica que puede catalizar una serie de demandas y mercados que actualmente no existen. Ante un eventual crecimiento del mercado de autos eléctricos, crecerá la demanda de servicios que traen aparejados.
Por ejemplo, este tipo de vehículos son más pesados que los de combustión interna producto del peso de la batería que traen. También tienen un par motor instantáneo (es decir que entregan su potencia al instante) que permite aceleraciones bruscas. Esto genera que utilicen neumáticos específicos, necesariamente más resistentes. Actualmente estos no se producen ni distribuyen en el país pero pueden ser una oportunidad de negocios que surja de un eventual crecimiento de la electromovilidad.
Uno de los desafíos más grandes que tiene el país para la proliferación de la demanda de autos eléctricos es fortalecer la estructura de recarga de alta velocidad. Si se quiere desarrollar el mercado de autos eléctricos -los cuales cuentan con una autonomía aproximada de 400kms- en la Argentina, octavo país más extenso del mundo, se necesita una estructura federal de puntos de recarga. En este sentido, la clave está en generar incentivos para la inversión y convertir a los puntos de recarga en una oportunidad de negocios.
El mundo está evolucionando hacia la electromovilidad y China lidera esa transición. BYD es la punta de lanza del comienzo de dicho proceso en nuestro país. Queda en nuestras manos aprovechar las oportunidades de negocios que surgirán.





